Reseña del Censo del río Llobregat

Foto de grupo

La primera parte del censo está comprendida entre Bellvitge y Cornellà de Llobregat, dividida en cuatro tramos de observación que cubrirán los miembros del grupo local Roge y Maria José. La segunda parte transcurre desde Cornellà hasta Sant Boi de Llobregat con cinco tramos que cubrirán los también miembros Javier, Sara y Jose. La siguiente historia corresponde al tramo Cornellà-Sant Boi.

Hacia las 9h  nos disponemos a empezar el censo. Con el cielo encapotado y después de haber llovido durante la noche, aunque con buena visibilidad, nos preparamos unos para anotar las diferentes especies de aves que vayan apareciendo, otros para inmortalizar con la cámara a algunas de éstas, y todos a la vez a abrir bien los ojos para que no se nos escape ninguna, cosa que ya sabemos que es imposible.

Jilguero (foto de José Luís Martil)

Los primeros en darnos la bienvenida serán una buena bandada de Jilgueros que se posan en unos cardos; empezamos bien. Los Petirrojos no tardarán en avisarnos de que están ahí con su reconocible voz. A medida que vamos caminando siguiendo al lado del río Llobregat irán apareciendo diferentes especies que iremos adivinando entre los tres como algún Carbonero común, alguna Tarabilla común, una Curruca cabecinegra hembra, algún Mirlo y también una bandada numerosa de Serín verdecillo, bien identificables por su obispillo amarillo. Todo esto en el suelo porque como buenos pajareros no nos podemos olvidar de ir levantando la vista de vez en cuando para detectar otras especies voladoras como las Gaviotas reidoras, las Palomas torcaces, los Cormoranes grandes y alguna que otra ardeida, es decir, garzas varias.

Garceta común (foto de José Luís Martil)

A pesar del día la verdad es que nos sorprende el movimiento que vemos y veremos hasta el final del censo. Una vez que ya empezamos a poder observar el río con más facilidad veremos a las especies más de agua como los Ánades azulones, la Gallineta común y una pareja de Ánade friso. Otro pajarito que nos alegra la visión es la preciosa Lavandera cascadeña, inquieta a más no poder. Yendo ya a mitad de recorrido nos pasará muy veloz un Martín pescador casi sin poderlo observar, cosa bastante habitual. Avanzaremos un poco más y en un tramo abierto con todo el río para nosotros miramos hacia el fondo y vemos un Andarríos grande chapoteando en el agua y junto a él un Andarríos chico, más fácil de identificar éste por una separación blanca anterior al pecho y por una raya blanca en la parte superior de las alas que podemos observar.

Garza real (foto de José Luís Martil)

Lo siguiente será ver cerca de ellos el pequeño remolino en el agua que acaba de provocar un Martín pescador que se ha lanzado hacia su presa para volver rápidamente hacia su posadero. En esta ocasión ya lo podemos ver posado en una caña.

Seguimos otro tramo de camino viendo otras especies interesantes como un Zorzal común que se posa lo suficiente para poder observarlo; precioso. También vemos al único Herrerillo común de toda la mañana con su bonito capirote azul brillante y oiremos el canto del escondedizo Cetia ruiseñor.

Lavandera cascadeña (foto de José Luís Martil)

Acercándonos ya al final del censo en el pueblo de Sant Boi veremos en el río un grupo de cuatro Cercetas comunes, Lavanderas blancas y aparecerá también una bandada de Gorriones comunes a los que igualmente nos alegra ver.

En el último tramo seremos testigos de un festival que nos ofrecerán tres martines pescadores que se dedicarán a pasar río abajo, río arriba, a lanzarse al agua y posarse en las cañas, uniéndose a ellos algunas lavanderas cascadeñas para no ser menos.
Con un cielo ya despejado nos disponemos a empantanarnos en el barrizal que hay en el camino sin tener escapatoria, para acto seguido intentar fotografiar a un Martín pescador, que permanece posado muy visible en una caña.

Dirigiéndonos hacia él caminando por el camino algo embarrado el fotógrafo del grupo se pega un patinazo, camarazo, culetazo, en fin, porrazo mayúsculo que interrumpe la hazaña por unos minutos;  !con lo bien que iba la mañana¡ Bueno, son cosas que pasan.

Martín pescador (foto de José Luís Martil)

Pues nada, nos reponemos del susto y para nuestra sorpresa, el Martín pescador que seguro que ha sido testigo del tortazo, se diría que se ha apiadado de nosotros y ha dicho: «venga, que os espero para que me hagáis alguna foto». Para que luego dudemos de la inteligencia de las aves. Así que ya que se presta le haremos una buena sesión de fotos porque el posado dura lo suficiente para darnos la alegría final en esta mañana entretenida de verdad.

A continuación, la lista completa de aves avistadas en el censo:

CASTELLANO CATALÀ CIENTÍFICO
Abubilla Puput Upupa epops
Agachadiza común Becadell Gallinago gallinago
Anade Friso Ànec grisset Anas strepera
Anade Real Ànec collverd Anas platyrhynchos
Andarríos chico Xivitona Actitis hypoleucos
Andarríos grande Xivita Tringa ochropus
Bisbita común Titella Anthus pratensis
Buitrón Trist Cisticola juncidis
Carbonero común Mallerenga carbonera Parus major
Cerceta común Xarxet comú Anas crecca
Cernícalo vulgar Xoriguer comú Falco tinnunculus
Cogujada común Cogullada vulgar Galerida cristata
Colirrojo tizón Cotxa fumada Phoenicurus ochruros
Cormorán grande Corb marí gros Phalacrocorax carbo
Cotorra argentina Cotorreta argentina Myiopsitta monachus
Curruca cabecinegra Tallarol capnegre Sylvia melanocephala
Estornino sp. Estornell
Focha común Fotja vulgar Fulica atra
Garceta común Martinet blanc Egretta garzetta
Garcilla bueyera Esplugabous Bubulcus ibis
Garza real Bernat pescaire Ardea cinerea
Gaviota cabecinegra Gavina capnegra Larus melanocephalus
Gaviota patiamarilla Gavià de potes grogues Larus cachinnans (michahellis)
Gaviota reidora Gavina vulgar Larus ridibundus
Gorrión común Pardal comú Passer domesticus
Grajilla Gralla Corvus monedula
Herrerillo común Mallerenga blava Cyanistes caeruleus
Jilguero Cadernera Carduelis carduelis
Lavandera blanca Cuereta blanca Motacilla alba
Lavandera cascadeña Cuereta torrentera Motacilla cinerea
Martín pescador Blauet Alcedo atthis
Martinete Martinet de nit Nycticorax nycticorax
Mirlo común Merla Turdus merula
Mosquitero común Mosquiter comú Phylloscopus collybita
Pájaro moscón Teixidor Remiz pendulinus
Paloma torcaz Tudó Columba palumbus
Pechiazul Cotxa blava Luscinia svecica
Petirrojo Pitroig Erithacus rubecula
Pinzón vulgar Pinsà comú Fringilla coelebs
Gallineta común Polla d’aigua Gallinula chloropus
Cetia ruiseñor Rossinyol bord Cettia cetti
Tarabilla común Bitxac comú Saxicola torquata
Urraca Garsa Pica pica
Serín verdecillo Gafarró Serinus serinus
Verderón común Verdum Carduelis chloris
Zorzal común Tord Turdus philomelos

Un paseo por el Remolar

Este 21 de mayo me dispongo a celebrar en solitario, y sin pensarlo, el 25 aniversario del nacimiento de la red Natura 2000 para lo que elijo como zona de paseo-pajareo El Remolar, en el Delta del Llobregat.

Un paseo por el Remolar: 21 de mayo 2017De camino hacia el punto de información recorro la pista asfaltada con el Braç de la Vidala a mi izquierda, protegido por la vegetación de ribera, y zona de arboleda y arbusto a mi derecha. Como siempre ahí están los Estorninos dándonos la bienvenida. Algunos jilgueros canturrean un poco para dar ambiente. A medio camino observo en el campo abierto a un ave posada en la rama de un árbol pelado. Con los prismáticos intuyo qué ave puede ser; el telescopio me confirma el ave que es: una tórtola europea. Me resulta extraño que no esté emitiendo su identificativo arrullo; parece que está más por desperezarse que otra cosa. Después de observar su llamativo plumaje ando cuatro pasos y veo en otro árbol muy cerca de la tórtola a una ardeida que por su pose casi que adivino a simple vista que se trata de un martinete común. Este ejemplar está alternando movimientos de limpieza alar con pausas de mirada fija en pose estática. Siguiendo mi camino iré escuchando el inconfundible canto del cetia ruiseñor hasta que oigo el potente canto de un carricero tordal posado alto en una caña. Me acercaré con discreción para hacerle algunas fotos; por suerte el pajarito está por su labor y aunque me haya visto permanecerá durante un buen rato exhibiéndose y cambiando de postura y la dirección de su canto para abarcar más terreno.

Si el ruiseñor común predomina por su potente y variado canto en los ambientes húmedos, el carricero tordal, por idéntico motivo, hace lo propio en los ambientes palustres.

Un gorrión molinero con un bichito en el pico será el siguiente en aparecer. Unos metros más adelante tenemos a un pico de coral solitario posado en la rama de un árbol. Situado en el Pont de la Vilada puedo observar a una pareja de somormujo lavanco con cuatro retoños ya creciditos, dando una interesante nota de color a falta de anátidas.

Un paseo por el Remolar: 21 de mayo 2017El observatorio de la maresma será la primera visita en modo reposo. Al entrar echo un vistazo, viendo poco movimiento, y al aposentarme observo en el islote más cercano a dos charranes pequeñitos de pico amarillo. Me emociono al momento y asisto incrédulo a lo que estoy viendo: charrancitos comunes posados tan tranquilos. Recuerdo verlos por primera vez aquí mismo a finales de junio del año pasado; en aquella ocasión una pareja solitaria pero tan lejanos que hasta costaba distinguirlos con el telescopio. Es curioso pero de un año para otro a veces pasan estas cosas. Quizá después de una primera toma de contacto el siguiente paso es buscar un buen sitio para criar. Contaré hasta siete ejemplares, aunque podría haber más, lo que constituye una pequeña e interesante colonia de dicha especie. Acompañan a estos pequeñitos las cigüeñuelas comunes en número similar. Desperdigado y solitario se encuentra un morito común alimentándose en la charca.

Un paseo por el Remolar: 21 de mayo 2017Iré observando y fotografiando a diferentes charrancitos hasta que de repente se posa en el islote más lejano una gaviota patiamarilla que crea el pánico entre estos pequeñajos. Emprenden todos el vuelo mientras la gaviota zarandea a un cangrejo que porta en el pico al que deja caer y picotea hasta que lo puede engullir. La siguiente estrategia es repasar los agujeros donde están los escasos pollitos de charrancito que parecen recién salidos del cascarón y que se convierten en un aperitivo para la gaviota. Mientras, los ejemplares adultos no paran de atacar a la intrusa armando una gran algarabía. Cuando la gaviota acaba la faena vuela con viento fresco. Los presentes en el observatorio acabamos de constatar lo que significa la ley del más fuerte. Volverán los charrancitos al islote y observando a una pareja, veo que uno de ellos mantiene en el pico a un pececillo, alimento que ya no puede dar a su pollito. Así que no hay más que volver a empezar.

Un paseo por el Remolar: 21 de mayo 2017

A lo lejos se dejará ver una espátula común rastreando el fondo lacustre con su pico y aparecerá el fumarel cariblanco con su cabeza en picado oteando por sobre del agua. A continuación y para sorpresa de todos aparece un jabalí en las cañas a nuestra izquierda que se encamina, cruzando la charca, hacia los pastizales más alejados. Se arma un poco de alboroto en el observatorio en un momento en que está al completo compartiendo la visión con un nutrido grupo de turistas estadounidenses. Creo que hoy no vamos a ganar para sorpresas. Después de este agradable sobresalto vuelve la calma hasta que un charrancito y una cigüeñuela se enzarzan en una disputa territorial. Menos mal de estos momentos.

Un paseo por el Remolar: 21 de mayo 2017

Dejo el observatorio un poco conmocionado de tanta agitación; ya en el observatorio de la Bassa dels Pollancres se acaba la diversión. En los islotes la vegetación está muy crecida y en la distancia corta no hay nada. Algo más alejado sesteará un tarro blanco y al lado un charrancito se pega un baño y un chorlitejo chico despistado les hace compañía. En la orilla de un islote un zampullín común está aleccionando a su cría que no se decide a dejar la orilla. El papá tendrá que regresar a tierra firme y el retoño a su lado parece entender lo que hay que hacer: seguir a su progenitor. Papá zampullín se mete en el agua y por fin su cría se decide a seguirle con zambullida en el agua incluida.

Con esta nota graciosa doy por acabado este corto pero intenso pajareo.

 

Inesperada sorpresa: pareja de pico menor

 Inesperada sorpresa: pareja de pico menor - pajareo casual un domingo por Terrassa - Grupo Local SEO BarcelonaComo suelo hacer en tantas ocasiones, el domingo 29 de enero decidí salir a dar un paseo matutino por los campos del nordeste de Terrassa con los prismáticos a cuestas como única herramienta de observación. Recorrí dos torrentes en busca del zorzal real al que vi el año pasado pero que este año, por el motivo que sea, no aparece. Después de haber visto mitos, verderón común, un agateador e incluso un busardo ratonero y de observar a un chochín en pleno canto y ya casi al acabar el paseo me llamó la atención un pajarito que iba subiendo por el tronco de un chopo seco bastante grueso.

Los prismáticos me devolvieron, para mi sorpresa, un macho de  pico menor macho, ¡y yo sin la cámara de fotos!

Estas cosas suelen pasar pero como estaba cerca de casa, salí pitando a buscar la cámara. Al regresar al lugar del avistamiento y como también suele pasar el pajarito ya no estaba. Así que me armé de paciencia y me dije “voy a esperar un tiempo prudente y a ver si hay suerte de que vuelva a aparecer“. Al cabo de unos veinte minutos y para más sorpresa todavía apareció la pareja, un pico menor hembra. Me desbordó la emoción al pensar “¡hay una pareja¡“.

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Total, empecé a enfocar y disparar fotos a unos diez o quince metros de distancia no sin tener que pisar el suelo embarrado y sortear las ramas de los arbustos al pié del chopo, porque estas cosas a veces no son tan fáciles como llegar y besar el santo. Al momento apareció también el macho y por momentos se iban turnando: ahora aparece el macho, ahora aparece la hembra y ahora se van los dos y a volver a esperar a que aparezcan. Destacar que en algunas de sus apariciones se dedicaban a picotear la corteza del árbol, supongo que buscando bichitos que comer, emitiendo un sonido fuerte y grave bastante identificable.

 Inesperada sorpresa: pareja de pico menor - pajareo casual un domingo por Terrassa - Grupo Local SEO BarcelonaEstuve así durante más de una hora, sintiendo malestar en el cuello de estar todo el rato mirando para arriba (menos mal que el chopo no era gigantesco) y hasta cansándome de aguantar el teleobjetivo que pesa como un muerto, descansando los brazos en los momentos en que abandonaban el árbol.

Total que llegó un momento en que ya casi no se dejaban ver por lo que decidí que ya tenía suficiente, habiendo disfrutado muchísimo sobre todo haciéndoles fotos y solo cogiendo los prismáticos para localizarlos puntualmente porque observar a este pajarito que no para de moverse es realmente complicado.

 

Observar y fotografiar aves

Voy a reflexionar un poco sobre este complejo tema aunque sé que mis reflexiones serán incompletas porque se podría hablar largo y tendido del asunto.

Desde hace un tiempo a la observación y escucha de cantos de aves se ha sumado la fotografía de aves. Muchos aficionados hemos empezado solo observando y escuchando para pasar con el tiempo también a fotografiar. La fotografía de aves no cabe duda de que es un buen complemento para el aficionado ya que nos puede ayudar a identificar o a documentar y enriquecer los textos con esas fotografías, y también es verdad que entusiasma a mucha gente sobre todo si tienes un mínimo equipo fotográfico. Con el tiempo puedes ir completando un archivo interesante de fotos con el que puedes disfrutar y que puedes compartir con los demás como aficionado. Incluso hay personas que van a los observatorios de aves solo a fotografiar como una afición más y hasta se puede dar el caso de que muchas de esas personas no tengan unos mínimos conocimientos de ornitología, aunque igualmente contribuyen a la difusión de esta afición tan desconocida para la mayoría. Por otro lado, seguramente que hay muchos expertos ornitólogos que también utilizan la fotografía de aves como una buena herramienta de identificación, aunque quizás la mejor herramienta de identificación donde no llegan los prismáticos o la cámara sea el telescopio.

Pero la fotografía de aves no debería desvirtuar la finalidad de esta afición por las aves que es sobre todo observar y escuchar como forma de conocimiento de las aves y su hábitat con el objeto de su protección y por supuesto nuestro enriquecimiento personal.

A cuántos aficionados que también practicamos la fotografía no nos ha pasado que al llevar la cámara colgada junto con los prismáticos, priorizamos antes la foto que la observación, como una suerte de obsesión por no perder la oportunidad de fotografiar. Es verdad que hay aves que son difíciles de observar por lo que aún más de fotografiar, pero muchas veces el resultado es que ni hacemos una foto en condiciones ni observamos al ave en cuestión. Por supuesto que la combinación de observación y fotografía tiene su grado de emoción e incluso podemos decir que hemos podido fotografiar a un pajarito concreto por llevar la cámara a mano, pero por experiencia puedo decir que al final siempre acabamos priorizando la fotografía y los prismáticos solo los utilizamos para ver de qué pajarito o ave se trata para a continuación fotografiar.

Observación y fotografia de aves – reflexionesAnte este dilema y para no desvirtuar esta afición, y sin ánimo de ofrecer ninguna receta mágica ya que cada uno puede hacer lo que le convenga, pienso que antes de salir deberíamos tener claro si vamos a ir a observar o a fotografiar. Desde luego que podemos hacer salidas con el único fin de fotografiar; aún así, creo que la mayoría de salidas deberíamos dedicarlas a observar y no perder detalles sin llevar la cámara, o bien como posible solución evitar llevar la cámara colgada para no tener ese impulso de coger primero la cámara. Una buena opción sería llevar la cámara en la mochila y usarla solo si se presta la ocasión. Creo que no deberíamos obsesionarnos tanto con la fotografía y pensar que si no llevamos la cámara colgada o a mano podemos perder muchas oportunidades de hacer buenas fotos sobre todo a las aves más difíciles de ver. Además, si todas las salidas las convertimos en salidas fotográficas olvidando la observación podemos desvirtuar el tema hasta el punto de que si no hacemos ninguna buena foto nos frustramos o pensamos que la salida no ha valido la pena. Esto difícilmente puede pasar cuando salimos solo a observar ya que por pocas aves que veamos, la observación con los prismáticos es siempre enriquecedora.

También hay que decir que existe un poco la fiebre de conseguir ver y fotografiar aves que nunca hemos visto, entrando en una especie de coleccionismo de aves y de nuevos avistamientos que además hay que confirmar o demostrar con la correspondiente fotografía. Es como si la simple observación por placer ya no fuera suficiente para el ornitólogo aficionado y se haya encontrado en la fotografía de aves esa cosa excitante o ese aliciente que revitalice esta afición. Efectivamente esto sería así si no fuera porque si solo nos dedicamos a la fotografía, dejamos de lado la observación y la ampliación de conocimientos. A todos nos gusta ver aves que nunca hemos visto e incluso hacemos salidas a otras zonas lejanas para ver esas aves que en nuestro entorno no podemos ver, aunque no se trata solo de eso sino también de conocer otros lugares y otros hábitats diferentes.

Como aficionado al excursionismo de toda la vida, con el paso de los años he visto cómo ha ido cambiando el concepto de la montaña con la irrupción de las carreras de montaña o la práctica de la bicicleta de montaña que por desgracia desvirtúa el disfrutar de la naturaleza por ir a comerse la montaña a base de retos personales, sin olvidar el negocio que hay detrás. Quizá es pronto para pronosticar lo que pueda pasar con la ornitología, pero creo que no debemos perder de vista el verdadero sentido de esta afición porque si no puede llegar el día en que nos encontremos en un observatorio de aves donde la mayoría de personas estén practicando la fotografía de aves y los que preferimos observar seamos una minoría que nos podamos sentir incluso fuera de lugar.

Como conclusión, aunque la fotografía de aves hay que reconocer que es un buen complemento, yo recomendaría priorizar la observación y la escucha de cantos y usar la cámara solo de manera puntual, combinándolo con algunas salidas que sean expresamente solo para fotografiar; quizá así no nos empobreceremos como aficionados y amantes de las aves.

Observación y fotografia de aves – reflexiones

El autor del artículo, colaborador del Grupo Local SEO Barcelona y activo observador de aves

Cormoranes moñudos en Calella

Después de leer un artículo en el diario La Vanguardia referente a la presencia cada verano de unos 200 cormoranes moñudos en la Roca Grossa de Calella y como nunca he visto a ninguno me decidí a hacer una visita del lugar para ver si había suerte de verlos. Y efectivamente allí estaban tan tranquilos sin importarles demasiado la presencia humana.

Por si a alguien le interesa hacerles una visita os comento que la Roca Grossa se puede ver desde el paso de viandantes al lado de la carretera de Sant Pol de Mar a Calella. Hay varios salientes rocosos a lo largo de la playa, que es donde están los cormoranes.

La única dificultad es atravesar la playa hasta llegar a las rocas sin pisar a ningún «dominguer@», claro que es su problema, y si no que ¡¡¡¡no se pongan tan juntitos!!!

Un consejo a los fotógrafos con objetivos de 600 mm o más; cuidado con darle en los morros con el objetivo a los cormoranes, porque se podrían enfadar.

Y otro dato, no le busquéis el «moño» a los cormoranes porque no lo encontraréis. Mejor fijaros en otras características. En el enlace de más arriba encontraréis el el artículo del diari, al que añado algunas fotos obtenidas en mi visita. Pues eso, a quien le interese que aproveche esta magnífica oportunidad. Lo disfrutaréis seguro. ¡¡¡Que vayan bien las Vacaciones!!!

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Sensaciones en el Delta del Llobregat

Ya sé que no es normal ir al Delta del Llobregat el día de Sant Joan. Pero por experiencia os puedo decir que ir al revés del mundo a veces tiene sus ventajas, en este caso caminar por Cal Tet casi sin presencia humana. Nada más comenzar me recibe en el río un cistícola buitrón con buena pose y en el canyissar al lado de la Bassa de Can Bitxot un carricero tordal entona su estridente canto y también se deja fotografiar. Recuerdo que en mi primer encuentro con él lo confundí con una rana, haciendo gala de mi ignorancia. Espero que me haya perdonado.

juvenil de pájaro-moscón europeo (Remiz pendulinus)

Juvenil de pájaro-moscón europeo (Remiz pendulinus)

Son muchas las veces en que ves aves de forma inesperada porque haces una parada en el camino y de repente sale volando el ave en cuestión, en este caso una garcilla cangrejera. Alegra ver un ave a menudo tan esquiva. Mi siguiente visión será una novedad para mi: un adulto de somormujo lavanco con su cría, realizando su aseo corporal matutino. Gracioso observar al retoño imitando a su progenitor.

No siempre hay suerte de ver a un pico de coral pero observar a una bandada numerosa es de agradecer y más si de postre uno se cuelga de una rama delante de tus narices como desafiándote. Pues nada, ante tal osadía a disparar sin parar, ¡con la cámara! A continuación aparece en escena un joven de pájaro-moscón europeo despistado y confiado recorriendo una espadaña de arriba a abajo.

Mientras camino oigo un petardo lejano y me viene a la mente el recuerdo de niño de levantarme el día de Sant Joan bien temprano y recorrer los restos de todas las hogueras buscando los petardos que no han explotado la noche anterior. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez? Estos fueron mis principios como explorador. La versión moderna es ir a ver a las aves que han sobrevivido a la verbena.

Carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus)

Carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus)

Me encuentro el observatorio del Sabogal bastante desierto: una garza imperial de paseo y un chorlitejo chico solitario. Como suele pasar, el grueso de la expedición está en el observatorio de Cal Tet. Allí veré ánsar común en abundancia, cigüeñuela común, pato colorado, porrón europeo, garceta común… y poco más.

Canastera común (Glareola pratincola)

Canastera común (Glareola pratincola)

La siguiente parada es el río enfrente de la illa del Molí de Ca l’Arana, observando varias gaviotas de Audouin y alguna cría. Un último esfuerzo hasta el mirador de la desembocadura, ya que hoy hace calor aunque es soportable. Un avetorillo común sale volando sin despedirse y un alcaraván común me dice hola y adiós. No sé qué clase de educación tienen estos bichos. Bromas aparte, les agradezco que hagan acto de presencia. Ya como colofón final observaré con los prismáticos a un ave mediana posada en un islote en una charca lejana, así que planto el telescopio, localizo, enfoco y me aparece en escena una canastera común.

¿Puede haber mejor final?  seguro que sí, pero con este ya me conformo.

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)