Escribano cabecinegro: en grupo o por separado según la época
Sit capnegre - Emberiza melanocephala (Black-headed Bunting)
A solo dos horas y diez minutos de vuelo de Barcelona – en avión comercial – llegamos a Croacia donde la especie que hoy te presento es localmente común. Sin embargo, en el eBird no encuentro más que cuatro citas de este pájaro en Catalunya; cuatro personas que vieron un ejemplar en 1997, 2020 y 2023. Es curioso que cada año nos lleguen con regularidad aves como el mosquitero bilistado (mosquiter de doble ratlla) que – típicamente – cría y migra muy lejos de España y, en cambio, apenas aparezca este otro paseriforme (también migratorio) que se reproduce “a tiro de piedra” de la península ibérica aunque su área de distribución es mucho más amplia ya que abarca desde Croacia y el S.E. de Italia hasta suroeste de Pakistán. En toda esa región o bien nidifica o bien es ave de paso. Y resulta que toda la población mundial de escribano cabecinegro pasa el invierno en una cuarta parte de la superficie de la India, la que suman los estados de Gujarat, Maharashtra, Goa, Madhyapradesh y punta sur de Rajastán. En consecuencia, hablamos de un ave migratoria eurasiática que se mueve de este a oeste, en vez del mucho más frecuente recorrido norte-sur que usan la mayoría de especies euro-mediterráneas. Como muy al norte, el escribano cabecinegro se reproduce en el extremo suroeste de Rusia, aquel que toca a Georgia y Azerbaiyán.
Le gustan las zonas abiertas con matorral y árboles dispersos, los huertos, olivares, viñedos, arboledas clareadas con mucho sotobosque y laderas montanas arbustivas (generalmente por debajo de los 2000 m.s.n.m.). Busca zonas de clima secarrón pero no áridas. En invierno frecuenta terreno agrícola llano y de baja altitud.
De punta del pico a la punta de cola mide entre 15,5 y 17,5 cm lo cual es una tamaño habitual, tirando a grandote, para un escribano. Te recuerdo que el escribano triguero (cruixidell) llega a los 19 cm.
En la foto de cabecera vemos un macho en plumaje invernal (o inmaduro) y en la de abajo en plumaje nupcial. La hembra, aún en primavera, tiene la cabeza cenicienta y tanto el amarillo de las partes delanteras (de la garganta al vientre) como el tono rojizo de la espalda y laterales del pecho son la mitad de brillantes que en el macho nupcial.
Resulta que el escribano cabecinegro está tan estrechamente emparentado con el escribano carirrojo que se hibrida con él allí donde coinciden sus áreas de cría y tanto las hembras como los jóvenes de ambas especies pueden resultar indistinguibles si no es mano, aunque sus machos sean fáciles de diferenciar incluso de bien lejos.
En primavera y verano la proporción de invertebrados en su dieta es mucho mayor que la de semillas: moscas, cigarras, grillos, saltamontes, escarabajos, opiliones… En invierno, puesto que escasen los bichos, aumenta la ingesta de semillas (mijo, trigo, sorgo, cornezuelo, maíz, arroz…)
Aunque durante la temporada reproductiva solo se le encuentra en parejas o en grupos familiares, conforme avanza el otoño y el invierno se concentra en bandos, como si fuera un fringílido (pardillos, jilgueros, pinzones…).Entonces se le ve casi siempre en compañía de su pariente, el escribano carirrojo, con quien forma bandos de hasta miles de ejemplares. Bandos que no excluyen a otros paseriformes como los ya mencionados fringilidos pero también aláudidos (alondras, calándrias…) Así, con tantos ojos que vigilando el entorno, cuando buscan semillas en los campos a cada ejemplar le toca una probabilidad más baja de ser depredado por aves rapaces, gatos y otros carnívoros.
La época reproductiva del escribano cabecinegro comienza en mayo y alcanza su apogeo en junio. Entonces se vuelve territorial y las parejas más cercanas mantienen una distancia mínima de 230 m entre sus nidos. La hembra carga con la tarea de construir un nido laxo en forma de copa con hierba y hojas, forrado interiormente con pelos, tallos finos y raicíllas. No se sabe si para decorarlo o para camuflarlo (o ambas cosas) coloca capullos de flores en el exterior. Lo situa dentro de un arbusto, normalmente a menos de 2 metros de altura sobre el suelo. La puesta habitual consta de 4 o 5 huevos, aunque las hay que se entusiasman y llegan a los 7. También incuba ella sola, entre 10 y 16 días (de media, 13 o 14). El macho a menudo se desentiende de todo el asunto si bien se ha visto que algunos colaboran en la alimentación de los pollos y volantones. Al cabo de medio mes (aprox.) los jóvenes emprenden los primeros vuelos y pocos días después empiezan a independizarse. Si todo ha salido bien puede que se realice una segunda puesta, aunque no es lo que suele suceder. Las tormentas violentas destruyen muchas nidadas. Y cada vez hay más de esas.
Solo en Europa se calcula que pueden reproducirse entre 2.800.000 y 9.300.000 de parejas y eso que su población ha disminuido a causa de la eliminación de los setos (agricultura intensiva) y el uso de insecticidas. Las citadas tormentas, los monocultivos y la sustitución de olivares por maizales también le perjudica. Pero de momento la UICN lo clasifica de “no amenazado”.

