¡Conócelas!

Monjita blanca: desde un posadero
Monja blanca - Xolmis irupero (White Monjita)

La familia Tyrannidae agrupa nada menos que 440 especies de aves paseriformes divididas en 104 géneros: los papamoscas del Nuevo Mundo. Su variedad cubre las regiones que median entre Alaska y Tierra del Fuego, incluidas la mayoría de islas del Caribe y del Pacífico americano.

La monjita blanca se distribuye desde Bolivia hasta el norte de la Patagonia Argentina pero tiene otra población (constituida por una segunda subespecie) en el este de Brasil. Sus ecosistemas preferidos son sabaneros, abiertos pero con árboles bajos o grandes arbustos dispersos, a poder ser cerca del agua. Con frecuencia se le ve junto a carreteras, cerca de casas campestres y a las afueras de núcleos rurales. No se le conocen desplazamientos migratorios, así que hablamos de un ave sedentaria.

De punta de pico a punta de cola mide entre 17 y 18 cm. Nuestro papamoscas gris – por poner un ejemplo cercano – hace entre 13,5 y 14,5 cm. En ambas fotos aparecen machos. Las hembras son muy similares pero con la espalda gris claro, no blanca, y también es menos blanca la cabeza. En casos como este decimos que el “dimorfismo sexual” es leve pero todavía detectable en el campo, igual que sucede con “nuestra” collaba negra (còlit negre).

En base a su dieta insectívora, la monjita blanca acecha desde un posadero a los bichos que se mueven por el suelo. Cuando no dispone de posadero, pero considera que el esfuerzo vale la pena, se cierne cual cernícalo.

Al igual que sucede con tantas aves de la Sudamérica profunda (demasiado lejos de Texas…) lo que se sabe de su reproducción es poco y está lleno de agujeros.

Dependiendo de la región, cría en algún momento entre agosto y diciembre (primavera-verano australes). No se especifica quien hace el nido pero se ubica a cierta altura sobre el suelo, en el hueco de un árbol o en nidos abandonados, sobretodo de horneros (véase el hornero común). El nido consiste en una copa abierta hecha de ramitas, hierba y tallos finos, forrada de plumas u otros materiales suaves. La puesta consta de 3 o 4 huevos que precisan 12 jornadas de incubación (¿macho, hembra, los dos?). El tordo renegrido (Molothrus bonariensis) – un pariente del tordo cabecipardo que ya traté en “Conócelas” – parasita la puesta de la monjita blanca cuando tiene ocasión. El parasitismo de nidada, como el que practica nuestro cuco común, normalmente no es un problema ya que su índice de éxito suele ser muy bajo.

La subespecie X. i. niveus del este de Brasil es escasa y podría peligrar pero la subespecie nominal, que se ha adaptado bien a los entornos camperos alterados por el ser humano, resulta común en amplias regiones y la UICN la considera ”no amenazada”.

Macho de monjita blanca en Bahía Blanca Sur (Argentina 17-10-2006). Foto de Salva Solé.

eBird

Salvador Solé

Ornitólogo, fotógrafo, viajero y articulista. Socio de SEO/BirdLife desde 2002, colabora con el Grupo Local SEO Barcelona desde su fundación en 2010 y desde el mismo imparte cursos y charlas, también es guía de excursiones ornitológicas divulgativas.

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