Aratinga mitrada: introducida en Catalunya
Aratinga mitrada - Psittacara mitratus (Mitred Parakeet)
Existen cuatro familias de loros y similares. Psittacidae – a la que pertenece la arantinga mitrada – es la segunda más numerosa, con 177 especies. Por delante va Psittaculidae, con 201 especies. En total son legión: 404. Periódicamente debo recordarte que esos números cambian de año en año según se revisa la taxonomía pero, hasta ahora, la tendencia a es a sumar especies, al reconocerle ese estatus (el de especie) a subespecies que se van considerando suficientemente distintas, sea por el aspecto o por otros factores: canto, preferencia de ecosistemas, anatomía interna, conducta…
Las arantingas del género Psittacara (12 especies) son todas verdes y la mayoría de ellas presentan manchas rojas en cabeza y/u “hombros”. La arantinga mitrada se distribuye a lo largo de una estrecha franja geográfica que cruza desde el centro de Perú hasta el norte de Argentina, atravesando Bolivia pero sin entrar en Chile. Habita los límites de bosques montanos, sean perennes o caducifolios, con zonas más despejadas, manchas de bosque nuboso y laderas con grandes arbustos. Rara vez por debajo de los 1000 m.s.n.m. y hasta los 3400 m. Es pues, un loro de montaña, aunque no de los que apuran las zonas más altas y frías. Tras la época de reproducción puede juntarse en bandadas nómadas pero el nomadeo no sucede en todas partes y tampoco está claro que se pueda hablar de migración.
Hasta 1993 fue legal vender aratingas mitradas. Luego se prohibió, lo cual solo significa que cuestan más de encontrar y que su precio se ha encarecido. Como consecuencia de ese comercio, al igual que en California, Florida y algún que otro país más, los escapes y sueltas dieron origen a una población que se reproducía autónomamente en Barcelona: en el año 2023 se le reconoció el estatus de “introducida”, el mismo que tienen, desde hace más tiempo, tanto la cotorra argentina (cotorreta pitgrisa) como la cotorra de Kramer (cotorra de Kramer). Y no solo se ve en la ciudad de Barcelona; a fecha de septiembre del 2025 (cuando escribí este articulillo) en eBird habían citas de aratinga mitrada Llobregat arriba hasta Sant Andreu de la Barca y también, puntualmente, en Terrassa, Caldes de Montbuí, Llinars del Vallés e incluso Campins. En Tarragona en el 2011 y en Valencia en el 2024 se vieron ejemplares solitarios que seguramente eran escapes y no parte de la población del Barcelonés. Ninguna más en España, aunque hay dos citas en el sur de Portugal.
De punta del pico a la punta de cola mide entre 31 y 38 cm. Es de esas especies que carecen de dimorfismo sexual lo que significa que, salvo en mano, no son distinguibles los sexos. Cuando son jóvenes, estas aratingas no tienen aún los toques de rojo, lo cual las asemeja a los ejemplares juveniles de varios de sus otros parientes Psittacara.
Existen muy pocos datos sobre su dieta (en libertad): bayas maduras, granos de maíz, frutos de otros árboles, flores de eucaliptus y, como se puede ver en la foto de abajo, otro tipo de flores, en ese caso de un árbol ornamental del Parc de la Ciutadella que quizas sea un Cercis siliquastrum u otra especie de Cercis.
Lo que se sabe de su reproducción cabe en un telegrama corto: al menos en Argentina, cría en diciembre (es verano allí). Usa huecos en árboles pero también en acantilados. Pone dos o tres huevos. Ya está. Esta clamorosa ausencia de información sobre los hábitos reproductivos es típica de las aves tropicales ya que el grueso del presupuesto para investigación ornitológica suele estar en países de clima templado, cuando no fresco. Y los trópicos quedan lejos.
La UICN la clasifica de “no amenazada” porque es común y localmente abundante en varias zonas de su área de distribución, sobre todo gracias a que su comercialización ha pasado a la clandestinidad y se la caza menos. Además ha demostrado capacidad de adaptación para vivir y criar libremente en el hemisferio norte.

