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Momoto rojizo: entre abejarujo y martín pescador
Momot cridaner - Momotus subrufescens (Whooping Motmot)

No hay abejarucos en el Nuevo Mundo pero existe una familia de aves que ha evolucionado para ocupar su nicho ecológico, sobre todo en la selva y las zonas mixtas de jungla y claros: son los momotos; 14 especies de no paseriformes de las cuales el momoto rojizo es un buen representante ya que sus costumbres y aspecto resultan típicos dentro de la familia. Y, ojo: genéticamente están más emparentados con los martines pescadores que con los abejarucos.

Como el resto de momotos, el rojizo es sedentario y no se le conoce ningún desplazamiento que pueda recibir el nombre de migración. Vive en bosques de diversos tipos que nosotros llamamos selvas ya que son tropicales. Generalmente se le encuentra por debajo de los 1300 m.s.n.m. aunque puntualmente hay pequeñas poblaciones “de altura” hasta los 1800 m. No frecuenta zonas abiertas ni pueblos, si bien puede residir en los bosques de las afueras. Su área de distribución abarca parte del N.O. y el oeste de Colombia, la esquina occidental de Venezuela, el tercio oeste de Ecuador y el extremo N.O. de Perú.

De punta del pico a la punta de cola mide entre 38 y 43 cm. Al igual que el resto de momotos, en el rojizo no son distinguibles los sexos a simple vista ya que, salvo en mano (biometría), carece de dimorfismo sexual.

A cerca de su dieta, poco se sabe: principalmente captura y consume grandes artrópodos, desde mariposas a escarabajos pasando por saltamontes y arañas, pero también algunos vertebrados, como lagartijas. De tanto en tanto pica unas bayas. Caza mediante acecho desde un posadero e igual salta al aire para capturar una libélula que desciende al suelo para comerse un grillo.

Como los abejarucos (y los martines pescadores) el momoto rojizo anida en el fondo de un túnel que el mismo excaba en un talud terroso. Este tipo de terrenos suelen encontrarse a los lados de los cauces fluviales pero, donde no los hay, aprovecha suelos sueltos con una pendiente moderada. ¿Cuántos huevos pone? ¿quien incuba? ¿durante cuánto tiempo? no se sabe nada de eso ya que, como habréis leído más arriba, no vive en Kentucky ni en Europa así que hay poquísimos estudios sobre él y se ignora la mayor parte de lo relacionado con su ciclo reproductivo y etapa juvenil.

Y no solo falta información sobre el ciclo reproductivo si no que tampoco existen censos. Pero dado que, en sus hábitats idóneos resulta bastante común, la UICN lo califica de “no amenazado”. Por supuesto, la tala y quema del bosque para conseguir terreno agrícola y pastos ganaderos destruye su hábitat y lo extingue localmente pero esa sería la única amenaza que podemos certificar. Aunque tampoco se ha estudiado cómo le afecta el cambio climático yo diría, a bote pronto, que no es un problema relevante ya que el momoto rojizo habita por igual bosques muy húmedos, bosques secos y toda la gama intermedia de manera que, llueva más o llueva menos, mientras no mueran los árboles, puede resistir los cambios.

Momoto rojizo en el bosque seco de Tumbes (Extremo norte de Perú 11-7-2010). Foto de Salva Solé.

eBird

Salvador Solé

Ornitólogo, fotógrafo, viajero y articulista. Socio de SEO/BirdLife desde 2002, colabora con el Grupo Local SEO Barcelona desde su fundación en 2010 y desde el mismo imparte cursos y charlas, también es guía de excursiones ornitológicas divulgativas.

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