Silbón europeo: monotípico con típica franja

El macho en plumaje nupcial es fácil de identificar incluso de lejos pues esa franja amarillenta desde la frente hasta el centro del píleo, lo anuncia, igual que el tono rosado del pecho. A lo sumo sería similar al pato colorado (Xibec) pero éste tiene ojo y pico rojo, con el pecho negro, flancos blancos y dorso liso de color arena. Incluso la hembra de silbón, a poco que te fijes, es fácil de reconocer: la cabeza tan redonda sobre un cuello grueso y corto son buenas pistas.

De punta de pico a punta de cola mide entre 45 y 51 cm, siendo el macho – en promedio – algo más grande y pesado que la hembra. Un fenómeno curioso es que, estando tan extendido por el hemisferio norte como luego contaré, sea una especie monotípica, es decir, carente de subespecies. Aves con un rango de distribución mucho menor pueden hallarse divididas en cinco o seis taxones. De ello podemos deducir que el lema del silbón europeo es “¡Todos somos uno!” Y se ríe de la variedad.

Como no bucea, para criar necesita aguas someras, dulces y bien oxigenadas enclavadas en arboledas laxas, típicas de la taiga. En invierno no solo frecuenta las lagunas y marismas litorales si no que también aprovecha estuarios y bahías protegidas. Aunque en esa época parece preferir las zonas costeras, también se le ha visto muy tierra adentro, en lagos montanos de África, con un récord a 3.650 m en Etiopía.

Su alimentación es básicamente vegetariana, consumiendo hojas, tallos, raíces, rizomas y semillas de pastos, juncos y otra vegetación acuática. Sin embargo, durante los primeros días de vida, los patitos dependen mucho de las larvas de quironómidos, pequeños insectos similares a los mosquitos que les aportan un chute de proteína muy necesario para crecer rápido y bien. En la temporada de abundancia (tres o cuatro meses al año) también los adultos se aprovechan de esos y otros invertebrados.

En Catalunya es un poco más numeroso que el ánade rabudo (Ànec cuallarg). Durante el periodo 2007-2009, el ICO contabilizó una media de 4.901 ejemplares, con un máximo de 7.808 en el 2008 y un mínimo de 2.856 en el 2007. En 1981 se contaron 13.700 en el Delta de l’Ebre, que fue un récord histórico. Y es que, igual que pasa con el ánade rabudo, el grueso de la población invernante de silbón europeo se refugia en enclaves remotos del Delta de l’Ebre como l’Illa de Buda y rincones poco visibles de La Tancada. No obstante, siempre suelen haber unas pocas decenas en el Cortalet (Aiguamolls de l’Empordà). Antes también era común en el Delta del Llobregat pero, de unos años a esta parte, allí ha ido escaseando. Entre finales de abril y finales de septiembre, en Catalunya solo puede quedar algún ejemplar que veranea.

En cuanto a su distribución mundial, el adjetivo “euroasiático” es más preciso que “europeo” ya que, si bien es en Europa donde más se le cita, parece que sus territorios de cría abarcan desde Islandia hasta el extremo oriental de Siberia, pasando por Escandinavia y la Rusia boreal. Tras la migración post-nupcial, durante el invierno se aposenta en centro y Sur de Europa, el área mediterránea, puntos de la mitad septentrional de África, oriente próximo y medio, la India, sur de China, Japón y norte de Filipinas (Luzón).

Su estado de conservación es bueno, aunque haya disminuido en el oeste y el sur de su rango de invernada (Irlanda y península ibérica) a causa de unos inviernos progresivamente más suaves. Por otro lado, no están estudiadas cuales son sus amenazas en Asia.

Macho de Silbón europeo (Aiguamolls de l’Empordà 13-1-2016). Foto de Salva Solé.

Las aves de la A a la Z SEO Birdlife
Servidor d’Informació Ornitològica de Catalunya
Birds of the World

 

About Salvador Solé

Ornitólogo, fotógrafo, viajero y articulista. Socio de SEO/BirdLife desde 2002, colabora con el Grupo Local SEO Barcelona desde su fundación en 2010 y desde el mismo imparte cursos y charlas, también es guía de excursiones ornitológicas divulgativas.