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Chotacabras pauraque: dudosas acusaciones
Enganyapastors pauraque - Nyctidromus albicollis (Common Pauraque)

Caprimulgidae es la familia que engloba a las 98 especies de chotacabras que hay en el mundo, cantidad que puede aumentar conforme la taxonomía vaya dando estatus de especie a algunas subespecies actuales. En Europa solo tenemos dos y en el paleártico occidental – desde las islas Canarias hasta el oriente próximo – cuatro. Los chotacabras y sus afines (egotelos, nictibios, podargos y el guácharo) están mucho más emparentados genéticamente con los vencejos que con las rapaces nocturnas.

El chotacabras pauraque es uno de los chotacabras más comunes y extendidos de Centro y Sudamérica donde hay tradiciones locales que le acusan de provocar embarazos en mujeres virgenes con solo cantar cerca de la choza, un ejemplo más de hasta dónde puede llegar la fantasía en el género humano. No sé a ti, pero a mí estás cosas me fascinan ¿cada vez que cantan se produce un embarazo? ¿solo hay concepción si cantan en determinadas condiciones, como luna llena o partido de futbol? Es que, cuando empezamos así, cualquier cosa es posible…

Me he encontrado esta especie en Costa Rica, Perú y el sur de Brasil. Los ejemplares más meridionales viven en el N.E. de Argentina y los más norteños en el extremo sur del estado de Texas. Habita cualquier bosque o arboleda de baja altitud siempre que no se trate de selva pura y dura ya que le gusta alimentarse en zonas abiertas. Pero se adapta por igual (aunque no en todas partes) a manglares y a huertos frutales, bosque clareado o de segundo crecimiento, etc… Si bien desaparece de algunas localidades temporalmente, no está claro que realice verdaderas migraciones; se le considera mayormente sedentario.

De punta del pico a la punta de cola mide entre 28 y 30 cm; un poco más grande que el chotacabras europeo y un poco más pequeño que el chotacabras cuellirrojo. La unica diferencia apreciable – cuando llega a verse – entre el aspecto de machos y hembras radica en la cola: los machos tienen la segunda y la tercer pluma de la cola (contando desde el borde hacia dentro) totalmente blancas mientras que en las hembras solo las puntas de dichas plumas lo son.

Puesto a la mesa, siente debilidad por los coléopteros (escarabajos) aunque también consume otros tipos de insectos voladores: luciérnagas, chinches, saltamontes, polillas… Pero los busca en el suelo o muy cerca de él, saltando, caminando (a pesar de lo cortas que son sus patas) y, si no queda más remedio, revoloteando a entre 30 cm y 3 m de altura. Prefiere alimentarse al anochecer y por la noche, en lugares tales como claros de bosque, campos de maíz, sabanas, carreteras, y orillas de pequeños ríos y torrentes. Ocasionalmente, en el interior del bosque, examina huecos en los troncos de los árboles. Puede acechar desde una percha y caer sobre la presa desde allí. Como no es tonto, con cierta frecuencia revolotea bajo las farolas que atraen a insectos, un truco que usan otras especies de chotacabras (y de murciélagos) capaces de aprovechar, aunque solo sea por eso, la proximidad con la gente. En un solo caso (un ejemplar joven) se vio que había ingerido priedrecitas que, como se ha constatado en otros parientes, ayudan a triturar la quitina de su dieta.

Cría entre marzo y junio, más a menudo entre abril y mayo, dependiendo del país. El nido no puede llamarse tal ya que se limita a poner los huevos o bien directamente sobre la hojarasca o bien raspando un poco ésta para llegar a la tierra de debajo. La puesta suele constar de dos huevos, aunque en Surinam la norma es poner solo uno. Las hembras incuban más durante la noche y los machos más durante el día, siempre con la cola orientada hacia el sol, a saber porqué. Cuando incuban, los chotacabras pauraque esperan al último momento (antes de ser pisados) para abandonar el nido y se constató que regresan a él para seguir incubando incluso tras la manipulación de los huevos para medirlos y otros sustos de aupa. Una técnica astuta que practica consiste en trasladar a los pollos de sitio con frecuencia. Los pollos caminan hasta donde los padres los llaman y así van variando de ubicación. Eso ha dificultado enormemente el estudio de esta fase de su reproducción. Al igual que muchas limícolas (y no solo limícolas), los padres hacen la pantomima del ala herida para atraer a los depredadores y alejarlos del nido. Ambos progenitores alimentan a los pollos, siempre de noche. Los jóvenes ya vuelan bien al cabo de 23 días de vida y los adultos permanecen con ellos durante un tiempo. No he leído que hayan segundas puestas ni que ninguna especie parasite sus nidadas aunque, en los trópicos, no escaseen los cucos ni otros ponedores de huevos en nido ajeno.

Cuando piensas en cuántos riesgos corre un pollo que nace en el suelo de la selva te maravillas de que sobreviva alguno; serpientes, aves rapaces, córvidos y mamíferos diversos: pecaríes, mustélidos, zarigüeyas, perros asilvestrados, gatos domésticos, felinos salvajes… Incluso se han documentado algunos huevos de chotacabras pauraque depredados por… gallinas. También las hormigas se cobran un tributo y ya no digamos los atropellos en carretera. La quema de arboledas para sustituirlas por pastos para el ganado o terreno agrícola es una práctica excesivamente común en Centro y Sudamérica. Pero el pauraque sobrevive a todo ello y no parece correr peligro de extinción en ninguno de los países donde cría normalmente. De ahí que la UICN lo considere ”no amenazado”.

Chotacabras pauraque en Vale (SE Brasil 27-10-2019). Foto de Salva Solé.

eBird

Salvador Solé

Ornitólogo, fotógrafo, viajero y articulista. Socio de SEO/BirdLife desde 2002, colabora con el Grupo Local SEO Barcelona desde su fundación en 2010 y desde el mismo imparte cursos y charlas, también es guía de excursiones ornitológicas divulgativas.

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