Chorlitejo asiático chico: la mar de elegante
Corriol asiátic - Anarhynchus asiaticus (Caspian Plover)
Su zona principal de nidificación abarca Kazajistán, Turkmenistán, Kirguiztán y Uzbekistán. Mantiene poblaciones reducidas en la Rusia europea, al norte de Georgia. Y en la esquina N.O de China. Según el eBird, no hay citas de esta especie en la península ibérica. Tras reproducirse, emigra al oeste y sur de África en una vasta región que va desde el sur de Egipto hasta en centro de Sudáfrica, aunque el grueso de chorlitejos asiáticos chicos suelen quedarse por sobre Zambia y solo una minoría continua volando hacia el sur.
En primavera y verano se instala en terreno estepario llano de baja altitud (máximo hasta los 800 m.s.n.m.) sobre suelo salino con arbustos dispersos y cerca, o no demasiado lejos – como mucho, a 10 km – del agua. Sin embargo, sus cuarteles de invierno, en zonas tropicales, están por sobre los 900 m.s.n.m., llegando a los 2.300 en Malawi. Entonces depende menos del agua y se le halla en pastizales recientemente quemados, aeródromos, zonas machacadas por el paso del ganado, campos agrícolas pelados, dunas litorales, pastos pedregosos montanos e incluso campos de golf.
En julio y agosto se van congregando en pequeños bandos que pueden sumar hasta 30 ejemplares. Y en entre agosto y octubre vuelan hacia África para regresar al centro de Eurasia entre finales de marzo y abril.
Como puedes ver, se trata de una limícola la mar de elegante, aunque en plumaje de eclipse pierde el color anaranjado del pecho (el macho conserva la franja oscura, si bien algo desleída), que pasa a ser del mismo tono que el de las alas y el dorso. Y la cara ya no es blanca si no crema claro. El ejemplar de las dos fotos de este articulillo es un macho con el plumaje nupcial al 80%, lo que permite apreciar la citada franja negra que delimita el naranja del pecho por abajo y la nítida transición entre el blanco del cuello y la parte alta del “babero” de color, dos rasgos de los cuales carece la hembra incluso en plumaje nupcial. De punta de pico a punta de cola mide entre 18 y 20 cm; exactamente lo mismo que “nuestro” chorlitejo grande, aunque éste sea mucho más compacto y paticorto.
El chorlitejo asiático chico se alimenta básicamente de invertebrados. En época de cría tira más de chinches, saltamontes, escarabajos, hormigas, orugas y larvas de moscas con algo de guarnición vegetal, por ejemplo semillas de gramíneas. En migración y durante la invernada sigue con los escarabajos y los saltamontes pero añade termitas y pequeños caracoles. Aprovecha los montones de basura y el estiercol de vaca para conseguir los insectos que pululan en tan atractivos restaurantes. Si quieres acercarte a aves con semejantes hábitos para poderlas ver de cerca, a veces no queda más remedio que visitar tales sitios. O es la opción más segura.
Se han reportado parejas fieles pero mucho más habría que estudiarla para ver si esa es la tónica general de la especie. El macho en busca de pareja “canta” emitiendo una serie de “¡chips!” hasta medianoche. Se junta en colonias laxas de entre 10 y 25 parejas que nidifican a una distancia mínima, entre sí, de 50 metros. El nido es una depresión raspada en el suelo de la estepa, de unos 8 cm de diámetro, con un pobre revestimiento interior de materia vegetal. La puesta tiene lugar entre abril y finales de junio y suele constar de 3 huevos. Ambos conyugues incuban pero, por la noche, solo la hembra. Es ave de una sola nidada, aunque realiza remplazos si el primer intento fracasa por depredación u otro accidente. No se sabé cuánto dura el periódo de incubación. Como son limícolas, los pollos tienen hábitos nidífugos y enseguida aprenden a alimentarse por su cuenta siguiendo e imitando a los adultos. Los juveniles vuelan al cabo de aprox. 30 días de salir del huevo y luego la familia se matiene unida durante bastantes meses.
Se ha calculado (aunque no sé cuánto hace de eso) que la población mundial de chorlitejo asiático chico no excede los 55.000 ejemplares. La destrucción de la estepa a cargo del sobrepastoreo y su conversión a agricultura intensiva es lo que, en Rusia, ha reducido su población dejando apenas entre 200 y 500 parejas reproductoras. En otros países parece que corre menos peligro y no hay pérdidas significativas por lo que la UICN lo clasifica de “no amenazado”.
