Gaviota de Sabine: sin amontonarse
Gavineta cuaforcada - Xema sabini (Sabine’s Gull)
De las 103 especies de gaviotas (familia Laridae) ésta es la 13ª que presento en “Conócelas”. Taxonómicamente se la considera tan particular que tiene para ella, en exclusiva, el género Xema.
Es una de las gaviotas más polares ya que cría en el extremo norte del ártico aunque de una forma muy parcheada, con grandes distancias entre zonas de reproducción. La única que la supera en latitud norte sería la gaviota marfileña (gavina d’ivori) que sueño con ver algún día…
La gaviota de Sabine pasa la primavera y el verano en las tundras encharcadas, llenas de pantanos y lagos, a menudo cerca del mar (o a pocas decenas de km del mismo). A finales del verano inicia la migración para terminar asentándose, durante el invierno, en solo dos regiones de aguas litorales: una que va desde Colombia al sur de Perú y otra que abarca la plataforma continental de Angola, Namibia y el S.O. de Sudáfrica. En migración se ve cada año, en pequeños números, por toda la costa átlántica ibérica: cornisa cantábrica, Galicia y Portugal. De tarde en tarde alguna llega hasta Gibraltar y, excepcionalmente, hasta Catalunya donde, según el eBird, solo ha sido citada tres veces. La foto de cabecera muestra al ejemplar que nos deleitó entre el 6 y el 19 de septiembre de 2025 en Cubelles (aunque los días 4 y 5 de sept. se había visto en Segur de Calafell).
De punta del pico a la punta de cola mide entre 27 y 33 cm, un tamaño más cercano al de la gaviota enana (gavina menuda) con su 25-30 cm, que al de la reidora (gavina riallera) que hace entre 37 y 43 cm. Al igual que el resto de gaviotas, la de Sabine carece de dimorfismo sexual; salvo en mano, no son distinguibles los sexos. El plumaje del adulto invernal es el que luce en la foto de cabecera y al final del artículo encontrarás un ejemplar en plumaje nupcial.
Existen pocos datos sobre su dieta invernal, que consiste en crustáceos, zooplacton, pequeños peces, despojos de pesca otra carroña. En verano se centra en insectos acuáticos tanto adultos como en estado larval, con especial dedicación a las moscas y las frigáneas que incluso es capaz de cazar en vuelo, al modo de las golondrinas. Normalmente captura a sus presas en la superficie del agua hasta unos pocos centímetros de profundidad, sumergiendo medio cuerpo sea al picar en vuelo o al ir nadando. También puede pillar bichos en la hierba, en los lodos mareales y sobre la nieve. Se la ha visto robarle comida al charrán ártico (xatrac àrtic) con quien a menudo comparte zonas de cría.
Los datos que citaré a partir de aquí no están recogidos en Groenlandia y, ni mucho menos, en la tundra rusa oriental, único lugar de Eurasia donde cría; puesto que es un ave “born in the U.S.A.” (estado de Alaska) y en Canadá, hay montañas de información sobre su reproducción así que haré un resumen muy sucinto (en comparación, se entiende…):
Llega a las zonas de nidificación a finales de mayo o primeros de junio cuando todavía hay bastante nieve pero, debido a las largas horas de insolación en esa época y esas latitudes, se va fundiendo muy rápido. Entre el deshielo primaveral y las primeras heladas fuertes de otoño dispone de 60 días para criar, así que carece de tiempo para realizar una segunda puesta. No he visto actualización alguna de ese dato pero, debido al cambio climático – tan patente en ambos polos – es probable que semejante “ventana de oportunidad” se vaya dilatando. Las parejas se forman o bien poco antes de llegar a tierra tras la migración o ya en los terrenos de cría. Y es un proceso rapidito porque el tiempo – al menos hasta ahora – no le sobra. Suele nidificar colonialmente pero el tamaño de dichas colonias es modesto; entre 2 y 60 parejas. Y nada de amontonarse; entre un nido y otro pueden mediar varias decenas de metros. Orillas musgosas de estanques o islas de lagos acostumbran a ser los lugares de nidificación preferidos. Su nido típico es una mera depresión creada en la hierba y/o el musgo a base de presionar con el cuerpo y girar allí varias veces. En ocasiones pone algo de forro (plumas, hierbas…) pero a menudo presciende de él. No obstante, depende de donde, hay más aficción por forrar el nido.
La mitad de las nidadas constan de 3 huevos y solo un 2% de ellas llega a 4. Ambos progenitores incuban y esa fase dura entre 20 y 26 días. Se han encontrado huevos de gaviota de Sabine en nidos de charrán ártico y viceversa. Los pollos de la Sabine no solo son más independientes que los de otras gaviotas si no que, además, crecen velozmente, asemejándose, en eso, a los de las limícolas. Ambos padres alimentan a los pollos con decreciente frecuencia ya que no se bastarán del todo por sí mismos hasta al cabo de un mes y pico de vida. Pero, en cuanto se trasladan del nido al agua, los jóvenes disponen, en ella, de zonas de alimentación exclusivas que no usan los padres. Estos, no obstante, desde cierta distancia, están atentos a defenderlos. Veinte días después de romper el cascarón ya realizan sus primeros vuelos. Todos los adultos de la colonia (sea esta mayor o menor) defienden a todos los pollos del ataque de los depredadores, que no son pocos; págalos, gaviones hiperbóreos, armiños, zorros árticos, halcones (peregrinos y gerifaltes), esquimales, turistas despistados…
Cuando se inicia la migración, los jóvenes se quedan en el mar aprendiendo a alimentarse allí pero los adultos suelen empezar antes el viaje.
Se calcula (sin fecha sobre el dato) que la población mundial de gaviota de Sabine está entre los 300.000 y los 700.000 individuos. Aunque tanto en Groenlandia como en las islas Spitsbergen hay pocas parejas y podrían necesitar protección, la UICN la clasifica de “no amenazada”. El hecho de que se reproduzca en lugares remotos es una ventaja para su supervivencia aunque en las zonas de invernada corre más riesgo debido a los vertidos de crudo y la ingestión de plástico. Y, como he comentado más arriba, tampoco he visto ninguna alusión a cómo le afecta el cambio climático.

