Arrendajo siberiano: espíritu del bosque boreal

Si llevo bien la cuenta, este es el artículo nº 300 de Conócelas. Para la ocasión he optado por un ave que no es espectacular ni famosa pero que representa dignamente la ecozona más extensa de la Europa geográfica, en la que se incluye el oeste de Rusia: la taiga euroasiática. El arrendajo siberiano es uno de los “espíritus” de esos enormes bosques boreales de pino, abeto, alerce y abedul. Prefiere los entornos forestales densos y maduros, que a menudo son los mas hermosos. Se ríe del frío porque está bien preparado para soportar el crudo invierno y es tan sedentario que, a pesar de las olas de temperaturas polares, en 60 años solo se le ha citado dos veces en Moscú, aprox. 500 km al sur de su área de distribución.

Antaño era conocido como “arrendajo funesto”, pero el cambio de nombre vernáculo le ha favorecido, librándolo de inmerecidas connotaciones siniestras. La denominación científica – sin embargo – sigue siendo inquietante.

De punta de pico a punta de cola mide entre 25 y 31 cm. Las hembras son, en promedio, algo más pequeñas que los machos pero visten el mismo plumaje. Es un especie sociable que suele vivir en pequeños grupos familiares.

Como tantos córvidos – más aun los que habitan ambientes extremos – es un omnívoro que igual se alimenta de bayas, semillas y frutos que de invertebrados, con preferencia por los coleópteros. También depreda huevos y pollos de paseriformes. Y todas las galletas, salami y frutos secos que la gente se deje en el bosque o le ofrezca directamente.

En zonas de Finlandia, por ejemplo en la región de Kuusamo, ronda las áreas de picnic y refugios de ruta a la espera de que aparezcan personas ya que tiene la figura humana asociada a la posibilidad de una buena merienda. Esto lo he podido constatar personalmente y gracias a ello os puedo mostrar fotos cercanas.

Al igual que nuestro arrendajo euroasiático (Gaig) crea despensas de comida para el invierno pero escoge como escondites las grietas en la corteza de árboles ancianos y – ojo al dato – emplea su saliva, que es pegajosa, tanto para fijar la comida en el hueco como para ocultarla con trozos de corteza y agujas de pino. En un solo día puede almacenar hasta 200 “artículos” (escarabajos, bayas, cachos de pan, etc…)

Su área de distribución abarca desde los países escandinavos hasta casi la península de Kamchatka, en el extremo oriental de Siberia. También está presente en la isla de Sajalín. Como muy al sur reside en el centro de Mongolia y el extremo NO de China.

Dado que habita extensísimas regiones frías con baja densidad de población humana, su estatus de conservación es bueno, aunque ha disminuido en Escandinavia, allí donde se ha talado el bosque maduro.

Arrendajo siberiano en la colina de Valtavaara (Kuusamo – Finlandia 5-7-2007). Foto de Salva Solé.

 

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