Pico mediano: le gusta el bosque
picot garser mitjà - Dendrocoptes medius (Middle Spotted Woodpecker)
En efecto: entre el pico picapinos y el pico menor tenemos al pico mediano. En Catalunya solo se le encuentra en la esquina septentrional de la Vall d’Arán, en las laderas forestales al N.O. de Les. Esa es ya la vertiente norte de los Pirineos, orográficamente francesa y más húmeda que la vertiente sur. De ahí hacia el oeste está disperso por bosques de media montaña y su distribución ibérica termina en el parque nacional de Picos de Europa, el parque regional de Riaño y la zona de Almanza. El norte de España es el límite sur de su distribución europea pero, hacia el otro lado, ocupa el S.O. de Rusia y alcanza el oeste de Irán. No le gusta el frío pues en el sur de Finlandia y de Suecia es una rareza, aunque cría en Estonia y la provincia de Moscú.
El pico mediano es un pícido muy forestal, asociado a los robles, las hayas y el bosque mixto. Normalmente no pasa de los 700 m.s.n.m. pero en España se le puede hallar algo más arriba (como en Les), en Italia sube hasta los 1700 y en el S.O. de Irán hasta los 2300 m.
La dispersión de los ejemplares juveniles supone desplazamientos de unas decenas de kilómetros pero eso es normal incluso en las especies más sedentarias, como ésta.
De punta del pico a la punta de cola mide entre 20 y 22 cm; bastante por encima de los 14 a 16 cm del pico menor (picot garser petit) pero a veces de la misma talla que los 20 a 24 cm del pico picapinos (picot garser gros). De todos los picos blanquinegros de Europa, el mediano es el que tiene sexos más similares; si a caso la hembra se distinguiría porque la parte posterior de su capirote rojo presenta un tono algo anaranjado, detalle a menudo demasiado difícil de observar a prismáticos.
Come artrópodos que encuentra sobre o debajo de la corteza de los troncos pero no persigue las larvas que horadan túneles en la madera ya que eso queda para especies con picos más largos y robustos como el pito ibérico, el pico picapinos y el picamaderos negro. Básicamente tira de orugas, pulgones y moscas. También consume fruta (uvas, cerezas, ciruelas…) y , sobre todo en otoño e invierno, frutos secos tales como hayucos, bellotas, nueces, avellanas… A principios de primavera succiona savia.
Se reproduce en abril y mayo. Ambos miembros de la pareja excavan el nido, una tarea que les puede llevar entre 8 y 20 jornadas. Ubican el agujero a entre 5 y 10 m de altura y prefieren hacerlo en madera muerta o ya en descomposición de árboles caducifolios. La profundidad suele ser de unos 35 cm y, ya que se han pegado la paliza, con frecuencia reutilizan el hueco durante varias temporadas, cosa que otros pícidos no hacen. La puesta habitual consta de 5 o 6 huevos. Papá y mamá se turnan para incubar a lo largo de entre 11 y 14 días. Ambos sanean el nido y alimentan a los pollos. Éstos empezarán a volar poco antes de cumplir el mes de vida y aún serán atendidos por sus progenitores (aunque progresivamente menos) durante otros 8 a 11 días.
La población europea de pico mediano se calcula en entre 62.000 y 78.000 parejas y se estima que, además, entre 1.000 y 10.000 podrían vivir en el S.O. de Rusia. Alemania es el país donde más abunda (con entre 9.000 y 13.000 parejas). No tenemos cifras sobre España ya que los censos locales que se han llevado a cabo siguen diferentes metodologías y no se ha podido sacar agua clara del asunto. Aunque se ha extendido hacia el este a lo largo de los bosques inundables del Bajo Volga, también se constatan extinciones locales allí donde las masas forestales maduras han sido fraccionadas o taladas. De momento, la UICN lo considera ”no amenazado”.

