Aves y poesía: Capítulo 7

Romance de Doña Alda (fragmento)

Anónimo (c. 1500)

……….

Un sueño soñé, doncellas,

que me ha dado gran pesar;

que me veía en un monte

en un desierto lugar:

do so los montes muy altos

un azor vide volar,

tras d’él viene una aguililla

que lo ahínca muy mal,

el azor con grande cuita,

metióse so mi brial;

el águila con grande ira

de allí lo iba a sacar.

Con las uñas lo despluma,

con el pico lo deshaz.

……….

Desata el capirote y las pigüelas (fragmento)

Lope de Vega (1562 – 1635)

 

Soneto 193

Desata el capirote y las pigüelas,

águila de Filipo soberano,

verá el antiguo y nuevo mundo hispano

que al sol te acercas y a su lado vuelas.

El aire dejen, cuando el aire impelas,

el pardo azor, belígero otomano,

y aquel sacre o sacrílego cristiano

que tiembla ya de que su nombre celas.

……….

 

Sé Más Feliz Que Yo (fragmento)

Padre Juan Arolas (1805–1849)

Zorzal común. Foto de Javier Ruiz.

Zorzal común. Foto de Javier Ruiz.

 

……….

Se asemeja tu voz en la plegaria

Al canto del zorzal de indiano suelo

Que sobre la pagoda solitaria

Los himnos de la tarde suspiró:

Yo sólo esta oración dirijo al cielo:

Sé más feliz que yo.

………..

Rima LIII (fragmento)

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)

Golondrina común. Foto de Javier Ruiz.

Golondrina común. Foto de Javier Ruiz.

……….

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamarán.

……….

 

Vega en Calma

Emilio Prados (1899-1962)

Cielo gris.

Suelo rojo…

De un olivo a otro

vuela el tordo.

(En la tarde hay un sapo

de ceniza y de oro).

Suelo gris.

Cielo rojo…

Quedó la luna enredada

en el olivar.

 

Vientos Del Pueblo Me Llevan (fragmento)

Miguel Hernández (1910-1942)

……….

No soy de un pueblo de bueyes,

que soy de un pueblo que embargan

yacimientos de leones,

desfiladeros de águilas

y cordilleras de toros

con el orgullo en el asta.

……….

Los bueyes mueren vestidos

de humildad y olor de cuadra:

las águilas, los leones

y los toros de arrogancia,

y detrás de ellos, el cielo

ni se enturbia ni se acaba.

……….

Cantando espero a la muerte,

que hay ruiseñores que cantan

encima de los fusiles

y en medio de las batallas.

Aves y Poesía – Capítulo 6

CAPÍTULO 6

 

Romance del Conde Arnaldos (fragmento)

Anónimo (c. 1500)

 

……….

Con un falcón en la mano

la caza iba a cazar,

vio venir una galera

que a tierra quiere llegar.

……….

 

 

Romance de Angélica y Medoro (fragmento)

Luis de Góngora (1561–1627)

 

……….

¡Qué de nudos le está dando

A un áspid la envidia torpe,

Contando de las palomas

Los arrullos gemidores!

……….

Tórtolas enamoradas

Son sus roncos atambores.

Y los volantes de Venus

Sus bien seguidos pendones.

……….

Los campos les dan alfombras,

Los árboles pabellones,

La apacible fuente sueño,

Música los ruiseñores.

……….

 

 

ROMANCES HISTÓRICOS: Una Antigualla De Sevilla (fragmento)

Ángel de Saavedra, duque de Rivas (1791-1865)

 

……….

Dice un sayón al alcalde:

«Ya está en jaula la lechuza,

y si aún a cantar se niega,

yo haré que cante o que cruja.»

……….

 

 

Restitución (fragmento)

Federico Balart Elgueta (1831–1905)

 

……….

Águila que levantas el corvo vuelo

Por el azul espacio que cubre el cielo;

Golondrina que emigras cuando el Octubre,

Con sus pálidas hojas el suelo cubre,

Y al amor de tu nido tornas ligera

Cuando esparce sus flores la primavera;…

……….

Solitaria ensenada, restinga ignota

Donde oculta su nido la gaviota;

Olas embravecidas que pone a raya

Con sus rubias arenas la corva playa;…

……….

 

 

Ánade.

Salvador De Madariaga (1886-1979)

 

Ánade níveo que arañando el yelo

Terso con uña y ala, del constante

Instante vas cortando el anhelante,

Movido pecho con tu sesgo vuelo,

……….

 

Ánade azulón. Foto de Javier Ruiz.

Ánade azulón. Foto de Javier Ruiz.

 

 

Presentación A Los Pájaros (fragmento)

Luis Felipe Vivanco (1907-1975)

 

……….

¡cortejadla, mis pájaros, y amadla!

¡Mi ruiseñor, y mi mirlo, y oropéndola!

¡Mi urraca que a saltitos desmenuzas

tu fama de usurera!

¡Mis golondrinas de hace un año, dentro

del viejo portalón con sus macetas!

¡Mis huéspedes celestes, tan asiduos

Cantores, tan cerca,

……….

Tú, ruiseñor, el trino entreverado

de magnolia y estrella.

Y tú, mirlo, tus silbos casi azules.

Tú, urraca, tu cascada voz de tierra.

Vosotras, golondrinas, vuestra albórbola

cotidiana y obrera.

Tú, oropéndola, el eco espejeante

de un interior sonoro de colmena.

……….

 

Urraca. Foto de Javier Ruiz.

Urraca. Foto de Javier Ruiz.

Aves y poesía – Capítulo 5

En el capítulo de esta semana, ÚLTIMO DE LA PRIMERA TEMPORADA, la Edad Media nos vuelve a traer aves de cetrería y el siglo XVIII, ruiseñores. También palomas, alondras, águilas; Juan Ramón Jiménez nos habla del verderón, con el nombre popular con que se le conoce en algunas zonas de Andalucía y Alberti nos ofrece un poema en el que echamos de menos la música.

 

CAPÍTULO 5

Romance de Blanca-Niña (fragmento)

Anónimo (c. 1500)

……….

—Dormilda, señor, dormilda,

desarmado sin temor

que el conde es ido a la caza

a los montes de León.

—Rabia le mate los perros,

y águilas el su halcón,

y del monte hasta su casa

a él le arrastre el morón.

……….

Águila calva – Fotografía Javier Ruiz

Epístola Moral (fragmento)

Atribuido a Andrés Fernández de Andrada (1575–1648)

……….

Más precia el ruiseñor su pobre nido

De pluma y leves pajas, más sus quejas

En el bosque repuesto y escondido.

……….

Oda XI. A un Ruiseñor (fragmento)

Juan Meléndez Valdés (1754-1817)

 

¡Con qué alegres cantares,

oh ruiseñor, celebras

tu dicha y de tu amada

el tierno afán recreas!

Ella del blando nido

te responde halagüeña

con piadas suaves

y se angustia si cesas.

……….

El Estío (fragmento)

José Selgas (1822–1882)

……….

Por la alta cumbre del collado asoma

La blanca aurora su rosada frente,

Reparte perlas y recoge aroma;

Se abre la flor que su mirada siente;

Repite los arrullos la paloma

Bajo las ramas del laurel naciente;

Y allá por los tendidos olivares

Se escuchan melancólicos cantares.

Del aura dócil al impulso blando

La rubia mies en la llanura ondea;

Del dulce nido alrededor volando

La alondra gira y de placer gorjea;…

……….

Desde el peñón de la desierta roca

Lanzase audaz el águila salvaje;

El seco vientecillo que sofoca

Cubre de polvo el pálido follaje;…

……….

Y el eco de su voz, dulce al oído

Más que el tierno arrullar de la paloma,

Por el monte y el valle repetido,

Tristes, confusas vibraciones toma;…

………

Verde Verderol (fragmento)

Juan Ramón Jiménez (1881-1956)

Verderón común – Fotografía Javier Ruiz

 

……….

Verde verderol*

¡endulza la puesta del sol!

Palacio de encanto,

el pinar tardío

arrulla con llanto

la huida del río.

Allí el nido umbrío

tiene el verderol.

Verde verderol

¡endulza la puesta del sol!

……….

*Verderol = Verderón

Se Equivocó La Paloma

Rafael Alberti (1902-1999)

Se equivocó la paloma,

se equivocaba.

Por ir al norte fue al sur,

creyó que el trigo era el agua.

Creyó que el mar era el cielo

que la noche la mañana.

Que las estrellas rocío,

que la calor la nevada.

Que tu falda era tu blusa,

que tu corazón su casa.

(Ella se durmió en la orilla,

tú en la cumbre de una rama.)

Paloma doméstica – Fotografía Javier Ruiz

Aves y Poesía – Capítulo 4

Esta semana, un romance anónimo del siglo XIV nos recuerda las tórtolas y el ruiseñor, que también aparece en otros varios poemas de los que traemos hoy. El águila y el mirlo vienen del siglo XVIII y Alberti, nos va hablar cariñosamente de la cigüeña.

 

CAPÍTULO 4

Romance de Fontefrida (fragmento)

Anónimo (c. 1500)

Tórtola europea. Foto Javier Ruiz

……….

Fontefrida, Fontefrida,

Fontefrida y con amor,

do todas las avecicas

van tomar consolación,

si no es la tortolica

que está viuda y con dolor.

Por allí fuera a pasar

el traidor del ruiseñor:

las palabras que le dice

llenas son de traición:

—Si tú quisieses, señora,

yo sería tu servidor.

……….

Canción (fragmento)

Gaspar Gil Polo (1530–1591)

……….

¿Qué pasatiempo mejor

Orilla el mar puede hallarse

Que escuchar el ruiseñor,

Coger la olorosa flor

Y en clara fuente lavarse?

…………

La Primavera (Tonadilla pastoril) (fragmento)

Tomás de Iriarte (1750-1791)

Ya alegra la campiña

la fresca primavera;

el bosque y la pradera

renuevan su verdor.

Con silbo de las ramas

los árboles vecinos

acompañan los trinos

del dulce ruiseñor.

……….

Epístola (fragmento)

Ventura Ruiz Aguilera (1820–1881)

……….

en las cumbres salvajes, donde anida

el águila que pone junto al cielo

su mansión de huracanes combatida,

……….

Mirlo Fiel (fragmento)

Juan Ramón Jiménez (1881-1956)

 

Mirlo común. Foto Javier Ruiz

 

Cuando el mirlo, en lo verde nuevo, un día

vuelve, y silba su amor, embriagado,

meciendo su inquietud en fresco de oro,

nos abre, negro, con su rojo pico,

carbón vivificado por su ascua,

un alma de valores armoniosos

mayor que todo nuestro ser.

……….

Nana De La Cigüeña

Rafael Alberti (1902-1999)

Que no me digan a mí

que el canto de la cigüeña

no es bueno para dormir.

Si la cigüeñita canta

arriba en el campanario,

que no me digan a mí

que no es del cielo su canto.

 

Cigüeña blanca. Foto Javier Ruiz

 

Aves y poesía – Capítulo 3

De nuevo el Arcipreste de Hita nos habla de las garzas, Francisco de la Torre de las tórtolas, la fábula de Samaniego “El Águila y el Cuervo”,  Carolina Coronado (no son muy prolijas las mujeres en este tema, pero haberlas haylas), nos habla de patos y grullas. Unamuno nos recuerda al buitre y Alberti… los nombra a todos.

Martín pescador. Foto Javier Ruiz

Martín pescador. Foto Javier Ruiz

CAPÍTULO 3

Disputa de los griegos y romanos (fragmento)

Juan Ruiz – Arcipreste De Hita (1283 -1350)

Del Libro de Buen Amor

Garza Real. Foto Javier Ruiz

Garza real. Foto Javier Ruiz

……….

Hallarás muchas garzas, sin encontrar un huevo,

remendar bien no es cosa de cualquier sastre nuevo:

a trovar locamente no creas que me muevo,

lo que Buen Amor dice, con razones te pruebo.

……….

 

La Cierva (fragmento)

Francisco de la Torre (1534–1594)

……….

Cuando por la espesura deste prado

como tórtolas solas y queridas,

solos y acompañados anduvisteis;

cuando de verde mirto y de floridas

violetas, tierno acanto y lauro amado,

vuestras frentes bellísimas ceñistes;

……….

 

La Águila y El Cuervo

Félix María de Samaniego (1745-1801)

Una Águila rapante,

con vista perspicaz, rápido vuelo,

descendiendo veloz de junto al cielo,

arrebató un cordero en un instante.

Quiere un Cuervo imitarla: De un carnero

en el vellón sus uñas hacen presa;

queda enredado entre la lana espesa,

como pájaro en liga prisionero.

Hacen de él los pastores vil juguete,

para castigo de su intento necio.

Bien merece la burla y el desprecio

el Cuervo que a ser Águila se mete.

El viejo me ha dictado esta patraña,

y astutamente así me desengaña.

Esa facilidad, esa destreza,

con que arrebató el Águila su pieza,

fue la que engañó al Cuervo, pues creía

que otro tanto a lo menos él haría.

Mas ¿qué logró? Servirme de escarmiento.

¡Ojalá que sirviese a más de ciento,

poetas de mal gusto inficionados,

y dijesen, cual yo, desengañados:

El Águila eres tú, divino Iriarte,

ya no pretendo más sino admirarte;

sea tuyo el laurel, tuya la gloria,

y no sea yo el Cuervo de la historia!

 

A Neira. Golondrinas, Grullas Y Patos (fragmento)

Carolina Coronado (1820-1911)

……….

¿Por qué al mísero pato guerra tanta,

por qué a la infeliz grulla tanta guerra,

si hay seres más indignos en la tierra

y el hombre docto los celebra y canta?

Cada piedra, cada ave, cada planta,

una vida, una historia, un mundo encierra

y muchos en el mundo, bien lo sabes,

valen menos que piedras, plantas, aves.

………..

 

LXXXVI – A Mi Buitre

Miguel de Unamuno (1864 – 1936)

Este buitre voraz de ceño torvo

que me devora las entrañas fiero

y es mi único constante compañero

labra mis penas con su pico corvo.

El día en que le toque el postrer sorbo

apurar de mi negra sangre, quiero

que me dejéis con él solo y señero

un momento, sin nadie como estorbo.

Pues quiero, triunfo haciendo mi agonía

mientras él mi último despojo traga,

sorprender en sus ojos la sombría

mirada al ver la suerte que le amaga

sin esta presa en que satisfacía

el hambre atroz que nunca se le apaga

 

Abubilla. Foto Javier Ruiz

Abubilla. Foto Javier Ruiz

 

¡A volar¡ (fragmento)

Rafael Alberti (1902-1999)

 ……….

Señora abubilla,

señor gorrión,

hermana mía calandria,

sobrina del ruiseñor;

ave sin cola,

martín-pescador,

parado y triste alcaraván:

¡a volar,

pajaritos,

al mar!

……….

Gorrión común. Foto Javier Ruiz

Gorrión común. Foto Javier Ruiz

Aves y Poesía – Capítulo 2

 

Esta vez viajaremos desde el siglo XIII con el Arcipreste de Hita, nos deleitaremos con San Juan de la Cruz y hasta podremos buscarle la moraleja a la Fábula de Samaniego “El Búho y El Hombre”. Nuestro capítulo de hoy, termina con un fragmento de Dámaso Alonso donde se nombra al Cárabo y a la Zumaya. Que lo disfrutéis.

 

Cigüeña blanca

Cigüeña blanca. Foto de Javier Ruiz

CAPÍTULO 2

Las Ranas Que Demandaban Un Rey (fragmento)

Juan Ruiz – Arcipreste De Hita (1283 -1350)

Del Libro de buen amor

……….

Envióles por su Rey cigüeña mansillera,

cercaba todo el lago, ansí fas la ribera,

andando pico abierta como era venternera

de dos en dos las ranas comía bien ligera

……….

Cántico Espiritual (fragmento)

Juan de Yepes – San Juan de la Cruz (1542–1591)

……….

Esposo

Vuélvete, paloma,

que el ciervo vulnerado

por el otero asoma,

al aire de tu vuelo, y fresco toma.

……….

Esposo

La blanca palomica

al arca con el ramo se ha tornado,

y ya la tortolica

al socio deseado

en las riberas verdes ha hallado.

……….

El Búho y El Hombre

Félix María de Samaniego (1745-1801)

Vivía en un granero retirado

un reverendo búho, dedicado

a sus meditaciones,

sin olvidar la caza de ratones.

Se dejaba ver poco, mas con arte;

al Gran Turco imitaba en esta parte.

Búho real

Búho real. Foto de Javier Ruiz

 

El dueño del granero

por azar advirtió que en un madero

el pájaro nocturno

con gravedad estaba taciturno.

El hombre le miraba y se reía.

«¡Qué carita de pascua!», le decía.

«¿Puede haber más ridículo visaje?

Vaya, que eres un raro personaje.

¿Por qué no has de vivir alegremente

con la pájara gente,

seguir desde la aurora

a la turba canora

de jilgueros, calandrias, ruiseñores,

por valles, fuentes, árboles y flores?»

«Piensas a lo vulgar, eres un necio»;

dijo el solemne búho con desprecio;

«mira, mira, ignorante,

a la sabiduría en mi semblante:

Mi aspecto, mi silencio, mi retiro,

aun yo mismo lo admiro.

Si rara vez me digno, como sabes,

de visitar la luz, todas las aves

me siguen y rodean; desde luego

mi mérito conocen, no lo niego.»

«Ah, tonto presumido»,

el hombre dijo así; «ten entendido

que las aves, muy lejos de admirarte

te siguen y rodean por burlarte.

De ignorante orgulloso te motejan,

como yo a aquellos hombres que se alejan

del trato de las gentes,

y con extravagancias diferentes

han llegado a doctores en la ciencia

de ser sabios no más que en la apariencia».

De esta suerte de locos

hay hombres como búhos, y no pocos.

 

Canción de la Primavera (fragmento)

Pablo Piferrer (1818–1848)

……….

¿La oís que en los aires trina?

Suene la gaita, —ruede la danza:

—«Abrid a la golondrina,

Que vuelve en alas—de la esperanza.»—

……….

Cárabo común

Cárabo común. Fotografía de Javier Ruiz

 

El día de los difuntos (fragmento)

Dámaso Alonso (1898-1990)

……….

Ah, nosotros somos un horror de salas interiores en cavernas sin fin,

una agonía de enterrados que se despiertan a la media noche,

un fluir subterráneo, una pesadilla de agua negra por entre minas de carbón,

de triste agua, surcada por las más tórpidas lampreas,

nosotros somos un vaho de muerte

un lúgubre concierto de lejanísimos cárabos, de agoreras zumayas*, de los más secretos autillos.

……….

*Zumaya = Chotacabras

Aves y Poesía – Capítulo 1

Aves y Poesía o cómo unificar nuestras aficiones.

La idea de este trabajo surgió en el caluroso verano del año 2017 después de haber leído el libro de Neruda Arte de Pájaros (libro que recomiendo y del que hay una reseña en este blog).

Me puse a investigar en internet… ¿Habría muchas poesías que se refiriesen a los pájaros? ¿a una ave en concreto?
No me servía la mención genérica a pájaros o aves… ¿cuál sería la especie favorita?

En seguida me di cuenta que había muchísimas obras, tenía que limitar el segmento elegido, y decidí reducirlas solo a poesías escritas en castellano por autores españoles.

Ya tenía un objetivo definido. Después  de muchas horas de búsqueda, hice una primera selección que comprendía poemas escritos desde el siglo XII hasta nuestros días.

Pero las temperaturas empezaron a bajar; el campo y las fotos me llamaban de nuevo y la idea quedo relegada en un archivo.

En estos momentos de reclusión he estado organizando mis papelotes y en una carpeta archivada donde no correspondía (cosa muy habitual) aparecieron estos poemas.

Pensé que ahora era el momento, manos al ordenador y… unas cincuenta poesías escogidas.

Pero… ¿como publicarlas? ¿Por aves? (idea de Roberto) pues no, hay poesías que hablan de varias especies a la vez. Cronológicamente seria lo mas “normal” pero el comienzo sería muy “duro” la poesía medieval es un poco difícil de digerir. Solución final publicarlas en pequeños grupos incluyendo obras de todas las épocas sin que exista entre ellas ninguna relación especial aparte de la ornitológica.

Para que no sea demasiado agobiante, he seleccionado únicamente los fragmentos en los que aparecen citadas las aves.

Esta selección de poemas la he hecho para acercarnos de una manera diferente a las aves nuestra pasión, gracias a la poesía. Y para darle otro aire a nuestro blog.

 

CAPÍTULO I

Poema de Mío Cid (fragmento)

Anónimo Siglo XIII

Cantar Primero: Destierro del Cid

Con sus ojos muy grandemente llorando

tornaba la cabeza y estábalos mirando:

vio las puertas abiertas, los postigos sin candado,

las perchas vacías sin pieles y sin mantos

y sin halcones y sin azores mudados.

Suspiró mío Cid triste y apesadumbrado.

Habló mío Cid y dijo resignado:

«¡Loor a ti, señor Padre, que estás en lo alto!

Esto me han urdido mis enemigos malos»

.……….

Ya cabalgan aprisa, ya aflojan las riendas.

Al salir de Vivar, tuvieron la corneja diestra,

y entrando en Burgos, tuviéronla siniestra.

El Cid se encogió de hombros y meneó la cabeza:

«¡Albricias, Álvar Fáñez, que si ahora nos destierran

con muy gran honra tornaremos a Castiella!»

……….

Corneja negra

Corneja negra. Foto de Javier Ruiz.

El tiempo es tal que cualquier fiera agora (fragmento)

Gutierre de Cetina 1520 -1557

El tiempo es tal que cualquier fiera agora

ama su igual y por él llora o canta;

muestra el ciervo en bramar fiereza tanta,

mas a la cierva es dulce y la enamora;

 

la ronca voz del cuervo de hora en hora

cualquier dureza de su par quebranta;

y el triste ruiseñor su amiga espanta,

por lo cual se lamenta aflige y llora

……….

Romance amoroso a una dama (fragmento)

Pedro Calderón de la Barca (1601-1681)

……….

Retírase, pues, cobarde,

y tanta empresa remite,

de un águila a los vuelos

a los acentos de un cisne;

que una voz ronca no puede

ni puede una pluma humilde

ultrajarte; que te ignora

quien se atreve a describirte.

……….

La rueda del amor

Ramón De Campoamor  (1817-1901)

……….

Oireis sonar encontrados,

y aunque encontrados, acordes,

los enamorados trinos

de músicos ruiseñores,

cuando en sentidos acentos

mustias las tórtolas lloren,

dando en su vuelo los aires

mateices, plumas y sones.

……….

Volad, palomas; que osado

yo espantaré los halcones,

si alguna vez para heriros

muestran sus garras feroces.

……….

Paloma torcaz

Paloma torcaz. Foto de Javier Ruiz.

El poeta recuerda las tierras de Soria (fragmento)

Antonio Machado 1875-1939

¡Ya su perfil zancudo en el regato,

en el azul el cielo de ballesta,

o, sobre el ancho nido de ginesta,

en torre, torre y torre, el garabato

de la cigüeña!… En la memoria mía

tu recuerdo a traición ha florecido;

y hoy comienza tu campo empedernido

el sueño verde de la tierra fría.

……….

Bajo la Luz Primera (fragmento)

Vicente Aleixandre (1898-1984)

……….

Águilas libres, cóndores soberanos,

altos cielos sin dueño que en plenitud deslumbran,

brillad, batid sobre la fértil  tierra sin malicia.

……….