Aves y poesía – Capítulo 5

En el capítulo de esta semana, ÚLTIMO DE LA PRIMERA TEMPORADA, la Edad Media nos vuelve a traer aves de cetrería y el siglo XVIII, ruiseñores. También palomas, alondras, águilas; Juan Ramón Jiménez nos habla del verderón, con el nombre popular con que se le conoce en algunas zonas de Andalucía y Alberti nos ofrece un poema en el que echamos de menos la música.

 

CAPÍTULO 5

Romance de Blanca-Niña (fragmento)

Anónimo (c. 1500)

……….

—Dormilda, señor, dormilda,

desarmado sin temor

que el conde es ido a la caza

a los montes de León.

—Rabia le mate los perros,

y águilas el su halcón,

y del monte hasta su casa

a él le arrastre el morón.

……….

Águila calva – Fotografía Javier Ruiz

Epístola Moral (fragmento)

Atribuido a Andrés Fernández de Andrada (1575–1648)

……….

Más precia el ruiseñor su pobre nido

De pluma y leves pajas, más sus quejas

En el bosque repuesto y escondido.

……….

Oda XI. A un Ruiseñor (fragmento)

Juan Meléndez Valdés (1754-1817)

 

¡Con qué alegres cantares,

oh ruiseñor, celebras

tu dicha y de tu amada

el tierno afán recreas!

Ella del blando nido

te responde halagüeña

con piadas suaves

y se angustia si cesas.

……….

El Estío (fragmento)

José Selgas (1822–1882)

……….

Por la alta cumbre del collado asoma

La blanca aurora su rosada frente,

Reparte perlas y recoge aroma;

Se abre la flor que su mirada siente;

Repite los arrullos la paloma

Bajo las ramas del laurel naciente;

Y allá por los tendidos olivares

Se escuchan melancólicos cantares.

Del aura dócil al impulso blando

La rubia mies en la llanura ondea;

Del dulce nido alrededor volando

La alondra gira y de placer gorjea;…

……….

Desde el peñón de la desierta roca

Lanzase audaz el águila salvaje;

El seco vientecillo que sofoca

Cubre de polvo el pálido follaje;…

……….

Y el eco de su voz, dulce al oído

Más que el tierno arrullar de la paloma,

Por el monte y el valle repetido,

Tristes, confusas vibraciones toma;…

………

Verde Verderol (fragmento)

Juan Ramón Jiménez (1881-1956)

Verderón común – Fotografía Javier Ruiz

 

……….

Verde verderol*

¡endulza la puesta del sol!

Palacio de encanto,

el pinar tardío

arrulla con llanto

la huida del río.

Allí el nido umbrío

tiene el verderol.

Verde verderol

¡endulza la puesta del sol!

……….

*Verderol = Verderón

Se Equivocó La Paloma

Rafael Alberti (1902-1999)

Se equivocó la paloma,

se equivocaba.

Por ir al norte fue al sur,

creyó que el trigo era el agua.

Creyó que el mar era el cielo

que la noche la mañana.

Que las estrellas rocío,

que la calor la nevada.

Que tu falda era tu blusa,

que tu corazón su casa.

(Ella se durmió en la orilla,

tú en la cumbre de una rama.)

Paloma doméstica – Fotografía Javier Ruiz

Aves y Poesía – Capítulo 2

 

Esta vez viajaremos desde el siglo XIII con el Arcipreste de Hita, nos deleitaremos con San Juan de la Cruz y hasta podremos buscarle la moraleja a la Fábula de Samaniego “El Búho y El Hombre”. Nuestro capítulo de hoy, termina con un fragmento de Dámaso Alonso donde se nombra al Cárabo y a la Zumaya. Que lo disfrutéis.

 

Cigüeña blanca

Cigüeña blanca. Foto de Javier Ruiz

CAPÍTULO 2

Las Ranas Que Demandaban Un Rey (fragmento)

Juan Ruiz – Arcipreste De Hita (1283 -1350)

Del Libro de buen amor

……….

Envióles por su Rey cigüeña mansillera,

cercaba todo el lago, ansí fas la ribera,

andando pico abierta como era venternera

de dos en dos las ranas comía bien ligera

……….

Cántico Espiritual (fragmento)

Juan de Yepes – San Juan de la Cruz (1542–1591)

……….

Esposo

Vuélvete, paloma,

que el ciervo vulnerado

por el otero asoma,

al aire de tu vuelo, y fresco toma.

……….

Esposo

La blanca palomica

al arca con el ramo se ha tornado,

y ya la tortolica

al socio deseado

en las riberas verdes ha hallado.

……….

El Búho y El Hombre

Félix María de Samaniego (1745-1801)

Vivía en un granero retirado

un reverendo búho, dedicado

a sus meditaciones,

sin olvidar la caza de ratones.

Se dejaba ver poco, mas con arte;

al Gran Turco imitaba en esta parte.

Búho real

Búho real. Foto de Javier Ruiz

 

El dueño del granero

por azar advirtió que en un madero

el pájaro nocturno

con gravedad estaba taciturno.

El hombre le miraba y se reía.

«¡Qué carita de pascua!», le decía.

«¿Puede haber más ridículo visaje?

Vaya, que eres un raro personaje.

¿Por qué no has de vivir alegremente

con la pájara gente,

seguir desde la aurora

a la turba canora

de jilgueros, calandrias, ruiseñores,

por valles, fuentes, árboles y flores?»

«Piensas a lo vulgar, eres un necio»;

dijo el solemne búho con desprecio;

«mira, mira, ignorante,

a la sabiduría en mi semblante:

Mi aspecto, mi silencio, mi retiro,

aun yo mismo lo admiro.

Si rara vez me digno, como sabes,

de visitar la luz, todas las aves

me siguen y rodean; desde luego

mi mérito conocen, no lo niego.»

«Ah, tonto presumido»,

el hombre dijo así; «ten entendido

que las aves, muy lejos de admirarte

te siguen y rodean por burlarte.

De ignorante orgulloso te motejan,

como yo a aquellos hombres que se alejan

del trato de las gentes,

y con extravagancias diferentes

han llegado a doctores en la ciencia

de ser sabios no más que en la apariencia».

De esta suerte de locos

hay hombres como búhos, y no pocos.

 

Canción de la Primavera (fragmento)

Pablo Piferrer (1818–1848)

……….

¿La oís que en los aires trina?

Suene la gaita, —ruede la danza:

—«Abrid a la golondrina,

Que vuelve en alas—de la esperanza.»—

……….

Cárabo común

Cárabo común. Fotografía de Javier Ruiz

 

El día de los difuntos (fragmento)

Dámaso Alonso (1898-1990)

……….

Ah, nosotros somos un horror de salas interiores en cavernas sin fin,

una agonía de enterrados que se despiertan a la media noche,

un fluir subterráneo, una pesadilla de agua negra por entre minas de carbón,

de triste agua, surcada por las más tórpidas lampreas,

nosotros somos un vaho de muerte

un lúgubre concierto de lejanísimos cárabos, de agoreras zumayas*, de los más secretos autillos.

……….

*Zumaya = Chotacabras