Aves y Poesía – Capítulo 4

Esta semana, un romance anónimo del siglo XIV nos recuerda las tórtolas y el ruiseñor, que también aparece en otros varios poemas de los que traemos hoy. El águila y el mirlo vienen del siglo XVIII y Alberti, nos va hablar cariñosamente de la cigüeña.

 

CAPÍTULO 4

Romance de Fontefrida (fragmento)

Anónimo (c. 1500)

Tórtola europea. Foto Javier Ruiz

……….

Fontefrida, Fontefrida,

Fontefrida y con amor,

do todas las avecicas

van tomar consolación,

si no es la tortolica

que está viuda y con dolor.

Por allí fuera a pasar

el traidor del ruiseñor:

las palabras que le dice

llenas son de traición:

—Si tú quisieses, señora,

yo sería tu servidor.

……….

Canción (fragmento)

Gaspar Gil Polo (1530–1591)

……….

¿Qué pasatiempo mejor

Orilla el mar puede hallarse

Que escuchar el ruiseñor,

Coger la olorosa flor

Y en clara fuente lavarse?

…………

La Primavera (Tonadilla pastoril) (fragmento)

Tomás de Iriarte (1750-1791)

Ya alegra la campiña

la fresca primavera;

el bosque y la pradera

renuevan su verdor.

Con silbo de las ramas

los árboles vecinos

acompañan los trinos

del dulce ruiseñor.

……….

Epístola (fragmento)

Ventura Ruiz Aguilera (1820–1881)

……….

en las cumbres salvajes, donde anida

el águila que pone junto al cielo

su mansión de huracanes combatida,

……….

Mirlo Fiel (fragmento)

Juan Ramón Jiménez (1881-1956)

 

Mirlo común. Foto Javier Ruiz

 

Cuando el mirlo, en lo verde nuevo, un día

vuelve, y silba su amor, embriagado,

meciendo su inquietud en fresco de oro,

nos abre, negro, con su rojo pico,

carbón vivificado por su ascua,

un alma de valores armoniosos

mayor que todo nuestro ser.

……….

Nana De La Cigüeña

Rafael Alberti (1902-1999)

Que no me digan a mí

que el canto de la cigüeña

no es bueno para dormir.

Si la cigüeñita canta

arriba en el campanario,

que no me digan a mí

que no es del cielo su canto.

 

Cigüeña blanca. Foto Javier Ruiz

 

Aves y Poesía – Capítulo 2

 

Esta vez viajaremos desde el siglo XIII con el Arcipreste de Hita, nos deleitaremos con San Juan de la Cruz y hasta podremos buscarle la moraleja a la Fábula de Samaniego “El Búho y El Hombre”. Nuestro capítulo de hoy, termina con un fragmento de Dámaso Alonso donde se nombra al Cárabo y a la Zumaya. Que lo disfrutéis.

 

Cigüeña blanca

Cigüeña blanca. Foto de Javier Ruiz

CAPÍTULO 2

Las Ranas Que Demandaban Un Rey (fragmento)

Juan Ruiz – Arcipreste De Hita (1283 -1350)

Del Libro de buen amor

……….

Envióles por su Rey cigüeña mansillera,

cercaba todo el lago, ansí fas la ribera,

andando pico abierta como era venternera

de dos en dos las ranas comía bien ligera

……….

Cántico Espiritual (fragmento)

Juan de Yepes – San Juan de la Cruz (1542–1591)

……….

Esposo

Vuélvete, paloma,

que el ciervo vulnerado

por el otero asoma,

al aire de tu vuelo, y fresco toma.

……….

Esposo

La blanca palomica

al arca con el ramo se ha tornado,

y ya la tortolica

al socio deseado

en las riberas verdes ha hallado.

……….

El Búho y El Hombre

Félix María de Samaniego (1745-1801)

Vivía en un granero retirado

un reverendo búho, dedicado

a sus meditaciones,

sin olvidar la caza de ratones.

Se dejaba ver poco, mas con arte;

al Gran Turco imitaba en esta parte.

Búho real

Búho real. Foto de Javier Ruiz

 

El dueño del granero

por azar advirtió que en un madero

el pájaro nocturno

con gravedad estaba taciturno.

El hombre le miraba y se reía.

«¡Qué carita de pascua!», le decía.

«¿Puede haber más ridículo visaje?

Vaya, que eres un raro personaje.

¿Por qué no has de vivir alegremente

con la pájara gente,

seguir desde la aurora

a la turba canora

de jilgueros, calandrias, ruiseñores,

por valles, fuentes, árboles y flores?»

«Piensas a lo vulgar, eres un necio»;

dijo el solemne búho con desprecio;

«mira, mira, ignorante,

a la sabiduría en mi semblante:

Mi aspecto, mi silencio, mi retiro,

aun yo mismo lo admiro.

Si rara vez me digno, como sabes,

de visitar la luz, todas las aves

me siguen y rodean; desde luego

mi mérito conocen, no lo niego.»

«Ah, tonto presumido»,

el hombre dijo así; «ten entendido

que las aves, muy lejos de admirarte

te siguen y rodean por burlarte.

De ignorante orgulloso te motejan,

como yo a aquellos hombres que se alejan

del trato de las gentes,

y con extravagancias diferentes

han llegado a doctores en la ciencia

de ser sabios no más que en la apariencia».

De esta suerte de locos

hay hombres como búhos, y no pocos.

 

Canción de la Primavera (fragmento)

Pablo Piferrer (1818–1848)

……….

¿La oís que en los aires trina?

Suene la gaita, —ruede la danza:

—«Abrid a la golondrina,

Que vuelve en alas—de la esperanza.»—

……….

Cárabo común

Cárabo común. Fotografía de Javier Ruiz

 

El día de los difuntos (fragmento)

Dámaso Alonso (1898-1990)

……….

Ah, nosotros somos un horror de salas interiores en cavernas sin fin,

una agonía de enterrados que se despiertan a la media noche,

un fluir subterráneo, una pesadilla de agua negra por entre minas de carbón,

de triste agua, surcada por las más tórpidas lampreas,

nosotros somos un vaho de muerte

un lúgubre concierto de lejanísimos cárabos, de agoreras zumayas*, de los más secretos autillos.

……….

*Zumaya = Chotacabras

Aves y Poesía

Aves y Poesía o cómo unificar nuestras aficiones.

La idea de este trabajo surgió en el caluroso verano del año 2017 después de haber leído el libro de Neruda Arte de Pájaros (libro que recomiendo y del que hay una reseña en este blog).

Me puse a investigar en internet… ¿Habría muchas poesías que se refiriesen a los pájaros? ¿a una ave en concreto?
No me servía la mención genérica a pájaros o aves… ¿cuál sería la especie favorita?

En seguida me di cuenta que había muchísimas obras, tenía que limitar el segmento elegido, y decidí reducirlas solo a poesías escritas en castellano por autores españoles.

Ya tenía un objetivo definido. Después  de muchas horas de búsqueda, hice una primera selección que comprendía poemas escritos desde el siglo XII hasta nuestros días.

Pero las temperaturas empezaron a bajar; el campo y las fotos me llamaban de nuevo y la idea quedo relegada en un archivo.

En estos momentos de reclusión he estado organizando mis papelotes y en una carpeta archivada donde no correspondía (cosa muy habitual) aparecieron estos poemas.

Pensé que ahora era el momento, manos al ordenador y… unas cincuenta poesías escogidas.

Pero… ¿como publicarlas? ¿Por aves? (idea de Roberto) pues no, hay poesías que hablan de varias especies a la vez. Cronológicamente seria lo mas “normal” pero el comienzo sería muy “duro” la poesía medieval es un poco difícil de digerir. Solución final publicarlas en pequeños grupos incluyendo obras de todas las épocas sin que exista entre ellas ninguna relación especial aparte de la ornitológica.

Para que no sea demasiado agobiante, he seleccionado únicamente los fragmentos en los que aparecen citadas las aves.

Esta selección de poemas la he hecho para acercarnos de una manera diferente a las aves nuestra pasión, gracias a la poesía. Y para darle otro aire a nuestro blog.

 

CAPÍTULO I

Poema de Mío Cid (fragmento)

Anónimo Siglo XIII

Cantar Primero: Destierro del Cid

Con sus ojos muy grandemente llorando

tornaba la cabeza y estábalos mirando:

vio las puertas abiertas, los postigos sin candado,

las perchas vacías sin pieles y sin mantos

y sin halcones y sin azores mudados.

Suspiró mío Cid triste y apesadumbrado.

Habló mío Cid y dijo resignado:

«¡Loor a ti, señor Padre, que estás en lo alto!

Esto me han urdido mis enemigos malos»

.……….

Ya cabalgan aprisa, ya aflojan las riendas.

Al salir de Vivar, tuvieron la corneja diestra,

y entrando en Burgos, tuviéronla siniestra.

El Cid se encogió de hombros y meneó la cabeza:

«¡Albricias, Álvar Fáñez, que si ahora nos destierran

con muy gran honra tornaremos a Castiella!»

……….

Corneja negra

Corneja negra. Foto de Javier Ruiz.

El tiempo es tal que cualquier fiera agora (fragmento)

Gutierre de Cetina 1520 -1557

El tiempo es tal que cualquier fiera agora

ama su igual y por él llora o canta;

muestra el ciervo en bramar fiereza tanta,

mas a la cierva es dulce y la enamora;

 

la ronca voz del cuervo de hora en hora

cualquier dureza de su par quebranta;

y el triste ruiseñor su amiga espanta,

por lo cual se lamenta aflige y llora

……….

Romance amoroso a una dama (fragmento)

Pedro Calderón de la Barca (1601-1681)

……….

Retírase, pues, cobarde,

y tanta empresa remite,

de un águila a los vuelos

a los acentos de un cisne;

que una voz ronca no puede

ni puede una pluma humilde

ultrajarte; que te ignora

quien se atreve a describirte.

……….

La rueda del amor

Ramón De Campoamor  (1817-1901)

……….

Oireis sonar encontrados,

y aunque encontrados, acordes,

los enamorados trinos

de músicos ruiseñores,

cuando en sentidos acentos

mustias las tórtolas lloren,

dando en su vuelo los aires

mateices, plumas y sones.

……….

Volad, palomas; que osado

yo espantaré los halcones,

si alguna vez para heriros

muestran sus garras feroces.

……….

Paloma torcaz

Paloma torcaz. Foto de Javier Ruiz.

El poeta recuerda las tierras de Soria (fragmento)

Antonio Machado 1875-1939

¡Ya su perfil zancudo en el regato,

en el azul el cielo de ballesta,

o, sobre el ancho nido de ginesta,

en torre, torre y torre, el garabato

de la cigüeña!… En la memoria mía

tu recuerdo a traición ha florecido;

y hoy comienza tu campo empedernido

el sueño verde de la tierra fría.

……….

Bajo la Luz Primera (fragmento)

Vicente Aleixandre (1898-1984)

……….

Águilas libres, cóndores soberanos,

altos cielos sin dueño que en plenitud deslumbran,

brillad, batid sobre la fértil  tierra sin malicia.

……….