Martín pescador pío: firme residente

Lo de “pío” tiene varios significados pero en este caso no se usa como “piadoso” si no, derivado de la jerga ecuestre: de pelo blanco con manchas más o menos extensas de otro color.

El martín pescador pío ni va ni viene: es un firme residente que, obviamente, se ve obligado ha hacer las maletas si el ser humano le fastidia el humedal. Pero, como se ríe de la vocación viajera, volará lo menos posible para encontrar otra zona adecuada. Siendo un especie adaptable y resistente, está considerado uno de los martines pescadores más numerosos del mundo.

A diferencia de la mayoría de sus congéneres, es sociable y allí donde se dan buenas condiciones para él, se junta en colonias de entre 20 y 100 madrigueras. Donde no hay tanta abundancia de alimento y de taludes terrosos, las parejas nidifican dispersas de una en una.

De punta de pico a punta de cola mide entre 25 y 30 cm mientras que el martín pescador común (Bluet) mide como mucho 17 cm. Los sexos se distinguen por el diseño del plumaje en la pechera: la hembra presenta un “collar” negro ancho pero interrumpido en el centro por el color blanco de fondo, mientras que el macho luce dos collares negros completos, el superior más grueso que el inferior.

Este ave practica una estrategia que, aunque no es rara en el reino animal, tampoco es la más común: además de los padres, a los pollos los alimentan los hermanos nacidos el año pasado e incluso uno o más machos ajenos a la familia pero todavía sin pareja. Ese sistema garantiza la supervivencia de los neonatos y demuestra las ventajas de la colaboración. Un éxito reproductivo tan alto benéfica a tod@s ya que genera más potenciales conyugues para quienes todavía no tienen consorte.

Su alimento principal son los peces de muy diversas especies y de tamaños que oscilan entre los 2,5 y los 6 cm, aunque se le ha visto pillar ejemplares de 13 cm. Si no hay suficiente pescado, puede servirse de otros “platos”; insectos variados, desde libélulas a saltamontes, gusanos, pequeños cangrejos… Pocas veces captura pequeños vertebrados.

Frecuenta casi cualquier cuerpo de agua dulce o salada con suficiente pesca, incluidas costas rocosas, manglares, grandes ríos, arroyos, lagunas, embalses e incluso acequias junto a la carretera. Eso sí, necesita posaderos adecuados, tanto da que sean naturales o artificiales. Presente desde el nivel del mar hasta, como mucho, los 2500 m de altitud (Ruanda).

A solo 2300 km en línea recta desde Barcelona, podemos intentar ver esta especie en varios humedales del SO de Turquía ya que habita, de forma dispersa, desde allí hasta el SO de Irán. También en ciertos puntos del tramo inferior del Nilo. Pero sus dos grandes áreas de distribución son la asiática – desde Pakistán hasta el SE de China (Sri Lanka y Hainan incluidas) – y la africana, que abarca todos los países subsaharianos, siendo local y/o infrecuente en el norte de Namibia, el norte de Botsuana y la mitad occidental de Sudáfrica. Ausente en Madagascar.

Martín pescador pío (hembra) (Uganda 8-4-2015). Foto de Salva Solé.
Martín pescador pío (hembra) (Uganda 8-4-2015). Foto de Salva Solé.

 

Birds of the World

Salvador Solé

Ornitólogo, fotógrafo, viajero y articulista. Socio de SEO/BirdLife desde 2002, colabora con el Grupo Local SEO Barcelona desde su fundación en 2010 y desde el mismo imparte cursos y charlas, también es guía de excursiones ornitológicas divulgativas.

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