Polluela bastarda: entre marzo y abril

Dos artículos atrás, hablando del andarríos bastardo (Valona) ya reflexioné que el apellido de su nombre en castellano, en casos como ese, debería cambiarse para dejar de insultar a especies que no se lo merecen. Pero sucede que, si bien en cuanto a tamaño, la polluela bastarda está a medio camino entre la pintoja (Polla pintada) y la chica (Rasclet), presenta un claro dimorfismo sexual, rasgo poco usual en los rallidos, que no cuadra bien con ser solo “la mediana” entre las otras dos. Me preocupa que los nombres de las aves sean acertados porque, resulten más o menos poéticos (que también importa) lo suyo sería que tuviesen cierto respaldo científico. La bastarda, como bastantes otras aves, se ríe de lo mal que las denominamos.

De punta de pico a punta de cola mide entre 18 y 20 cm. Ilustro la hembra en la foto de cabecera, donde se aprecia que solo presenta color gris por detrás del ojo, y un poco por debajo del mismo, mientras que el macho (foto de abajo) tiene casi toda la cabeza de ese color (salvo el píleo y la nuca) así como el cuello, el pecho y la mayor parte del vientre.

Es de esas aves duras de hallar, prácticamente imposible si no sabes ni dónde ni cuando buscarlas. Resulta que en Estanys l’Europa (Aiguamolls de l’Empordà) está el mejor observatorio de España para ver esta especie tan escasa: el Rascletons. Pero no basta con sentarse allí y echarle horas: eso lo has de hacer entre la segunda semana de marzo y la segunda de abril. Mi registro más temprano de esta especie lo tengo en el Delta de l’Ebre (recordemos que, en primavera, viene desde el sur) un 22 de febrero. Y el más tardío, un 8 de mayo. Pero de los 15 avistamientos que constan en mi archivo (a fecha de febrero del 2022) 12 de ellos los hice entre la segunda semana de marzo y la segunda de abril. Y 13 de ellos en Aiguamolls de l’Empordà de los cuales 8 desde el observatorio Rascletons.

Aunque pasa largos ratos dentro de la vegetación densa, no es particularmente tímida y, si se siente segura, pasea por zonas relativamente abiertas.

SEO/BirdLife la considera la más escasa de la tres polluelas (en España) y la que menos registros de cría tiene. Pero, en Catalunya, la más difícil de ver es la chica. Y la más numerosa, la pintoja, aunque es raro que cualquiera de ellas se reproduzca en nuestro territorio. Para colmo de males, todavía escasean mucho más en el paso postnupcial, así que las mejores posibilidades de detectarlas se dan en primavera.

La polluela bastarda cría en humedales esteparios, generalmente en terrenos bajos pero puntualmente hasta los 2000 m.s.n.m. Necesita abundante vegetación tanto emergente como en las orillas, mejor aun si hay plantas muertas flotantes sobre las que caminar. También le gustan los arrozales. Pero, en migración, mientras tenga algo de vegetación, puede aparecer en cualquier humedal, incluidos los precarios.

Se alimenta principalmente de insectos y sus larvas, es especial ditiscos (hydrophilos), chinches (hemípteros), crisopas (neurópteros) y moscas (dípteros).

Su población no se ha podido estudiar a fondo debido a lo difícil que es censarla. BirdLife calcula entre 35.000 y 140.000 parejas reproductoras con sus mayores densidades en el este de Europa. Pero su área de distribución estival se extiende desde unos escasos puntos en la mitad oriental de Francia hasta el este de China. Y ocupa el SO de Rusia. En invierno se concentra sobre todo en Pakistán y el sur de Irán. También en el tramo egipcio del Nilo y en unas pocas y pequeñas ubicaciones de Senegal, Niger, Uganda, Kenia, Yemen y Omán.

Polluela bastarda (Aiguamolls de l’Empordà 24-3-2013). Foto de Salva Solé.

Las aves de la A a la Z SEO Birdlife
Servidor d’Informació Ornitològica de Catalunya
Birds of the World

 

About Salvador Solé

Ornitólogo, fotógrafo, viajero y articulista. Socio de SEO/BirdLife desde 2002, colabora con el Grupo Local SEO Barcelona desde su fundación en 2010 y desde el mismo imparte cursos y charlas, también es guía de excursiones ornitológicas divulgativas.