Alimoche común: habilidad por dignidad

Ser alimoche es duro: los grandes buitres te mantienen alejado del botín mientras abunda la chicha y, cuando acaban, tienes que disputarle lo que queda a cuervos (Corb) y milanos negros (Milà negre). Acabas comiendo piltrafas, tendones, cachos de piel…

Por eso esta es un ave oportunista que no le hace ascos a nada y se ríe de la dignidad: perros, gatos, conejos y cualquier otro bicho atropellado, sean ranas o culebras. Se zampa huevos y polluelos, peces que agonizan en charcos de sequía o tras el desove, escarabajos peloteros y cualquier otro insecto. Si no hay nada más, hasta las frutas y verduras podridas ¡e incluso los excrementos! van pa’ dentro.

Alguien ha de recoger la basura y eso merece un aplauso. Además, se le reconoce una habilidad suya y solo suya; la de partir huevos de avestruz (Estruç) cogiendo con el pico una piedra adecuada y golpeándolos con ella. Ese talento lo sitúa en el selecto grupo de pájaros que utilizan herramientas.

En España, hay amplias regiones donde el alimoche común ha acabado concentrándose en los vertederos y muladares (canyets). Tales recursos tróficos le facilitan sobremanera la supervivencia pero su dependencia de ellos es polémica ya que significa que depende de nosotr@s, una especie muy poco recomendable… Ya hace algunos años que se habla de enterrar de inmediato lo que se lleva a los vertederos y eso significaría, a corto plazo, un descenso de la población de aves necrófagas, cigüeñas y demás oportunistas. Así que vete fiando…

No por nada está clasificado como “En Peligro”, la segunda peor noticia en el ranking de conservación de la UICN, después de “En peligro crítico”. Y la tercera después de “Extinto”. Quizás es en el sur de Europa donde más se ha frenado su declive en los últimos años, gracias a diversas medidas de protección, los muladares y vertederos. En España se reproduce el 47% de la población europea: aunque en 17 provincias su evolución ha sido negativa, se constata un muy ligero incremento general a lo largo de la última década. En Catalunya se distribuye por el interior seco y el Prepirineo occidental y gracias al monográfico publicado por SEO/BirdLife correspondiente a censos del 2018 os puedo decir que en ese año se contaron 83 parejas reproductores seguras de las cuales 62 estaban en la provincia de Lleida. La tendencia de la población catalana ha sido positiva desde que en 1981 se contaron solo 25 parejas.

Pero en el resto del mundo – ya describiré su área de distribución – no le va nada bien y la ausencia de datos es como para poner nervioso a cualquiera.

Nuestros alimoches ibéricos y catalanes pasan el invierno al sur del Sáhara y allí todavía es el sálvese quien pueda en cuanto a medidas de conservación se refiere. Está presente en parques nacionales pero en ellos, generalmente, se pone más énfasis en especies como el rinoceronte, los elefantes, los grandes felinos y demás que en las aves. Y los rangers sudan tinta – cuando no sangre – para defender los espacios naturales entre las numerosas problemáticas humanas que azotan esos países.

De punta de pico a punta de cola, el alimoche común mide entre 54 y 70 cm y su envergadura alar oscila entre los 146 y los 175 cm que, siendo un buen tamaño, queda muy por debajo de, por ejemplo, el buitre leonado (Voltor comú). Machos y hembras presentan el mismo aspecto aunque los machos tienden a ser, de media, algo mayores que las hembras y entre un 10 y un 15% más pesados, sobre todo cuando hablan de fútbol.

Requiere paredes rocosas donde anidar y es propio de climas secos, cálidos y templados, aunque tolera entornos más frescos y húmedos, por ejemplo, en el Prepirineo. Necesita grandes espacios abiertos como la estepa, la sabana e incluso el desierto. También se adapta a campos de cereales, extensiones arbustivas y pastos. Nidifica desde el nivel del mar hasta el record de 3.000 m de altitud registrado en Arabia.

Es un ave migratoria en el Norte de África, la Europa mediterránea, Turquía, Oriente Próximo y Oriente Medio, pero residente en la mitad oriental de Pakistán y la India, el sur del Sáhara y la península arábiga. Las poblaciones europeas y de Oriente Próximo, vuelan en otoño para mezclarse con las residentes subsaharianas, bajando hasta el norte de Tanzania. Existe un reducto sedentario aislado a caballo entre el sur de Angola y el norte de Namibia. Y también es residente en las Islas de Cabo Verde, Fuerteventura y Lanzarote.

Entre mediados de abril y agosto, un lugar a donde diariamente – salvo quizás si caen lluvias pertinaces – acuden algunas decenas de ejemplares es el vertedero de Tremp, en la carretera C-1311 a Pont de Montanyana, cerca de Sant Pere de Figols. No es un hermoso paraje y tampoco huele bien, pero ahí se le puede contemplar a discreción, volando bajo entre otros parientes necrófagos, incluido algún buitre negro (Voltor negre).

Alimoche común (Tremp 12-8-2018). Foto de Salva Solé.
Alimoche común (Tremp 12-8-2018). Foto de Salva Solé.

Las aves de la A a la Z SEO Birdlife
Servidor d’Informació Ornitològica de Catalunya
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Salvador Solé

Ornitólogo, fotógrafo, viajero y articulista. Socio de SEO/BirdLife desde 2002, colabora con el Grupo Local SEO Barcelona desde su fundación en 2010 y desde el mismo imparte cursos y charlas, también es guía de excursiones ornitológicas divulgativas.

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